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Humor y datos contra el racismo

Una serie de 'gags' en la web, creados por una red ciudadana, desmonta prejuicios sobre los inmigrantes - Barcelona edita una guía antirrumores

Es domingo a la hora de comer y dos amigos se encuentran en la calle. Uno va a comprar sal. El otro le recomienda que la busque en la tienda de la esquina. "¿Al paqui? ¿Quieres que me detenga la policía por cómplice? Son ilegales, no pagan impuestos y no están regulados. ¿Si no cómo explicas que abren cuando les da la gana?", pregunta el primero, con sorpresa. El otro le replica irónicamente: "tan ilegales como la cadena de tiendas Open Tard". Un argumento irrefutable que termina por convencer al escéptico de comprar en el local regentado por paquistaníes.

El gag es parte de la serie Ciencia, rumores y cintas de vídeo que ayer presentó la red Barcelona Antirrumores, apoyada por el Ayuntamiento, y que busca ayudar a desmontar los estereotipos sobre la población inmigrante. Los spots están disponibles en YouTube y en la web www.bcnantirumors.cat. La idea es que los ciudadanos los difundan a través de las redes sociales.

La idea es que los ciudadanos difundan los vídeos por las redes sociales

La iniciativa busca luchar contra los rumores usando también el boca a boca, siempre en clave de humor y, sobre todo, usando datos verídicos para contradecir creencias erróneas como que los inmigrantes colapsan los servicios de salud, reciben ayudas "especiales" para abrir negocios o que no quieren aprender a hablar catalán. "En 2009, solo el 7,3% de las intervenciones quirúrgicas en Cataluña se hicieron a pacientes extranjeros", explican en uno de los vídeos los doctores Joan Anti y Jordi Rumors, que se encargan de desmontar los mitos. En otro, incluso recuerda que Hans Gamper, el fundador del Barça, era suizo para explicar las aportaciones de los extranjeros a la identidad catalana.

"Cuando realizamos el Plan de Interculturalidad en Barcelona nos encontramos con que los rumores falsos sobre los inmigrantes eran algo extendido, que complicaban la convivencia y era algo sobre lo que había que actuar", explica Daniel de Torres, el comisionado del Ayuntamiento para la Inmigración y el Diálogo Cultural. Ese es el origen de la Red Antirrumores, que nació el año pasado y que reúne a unas 200 personas, entre miembros de entidades, asociaciones de vecinos y ciudadanos a título personal. Para ellos, el Ayuntamiento editó una guía en la que se explica cómo desmontar y gestionar esos rumores.

Una de las asociaciones que hace parte de la red es la ONG SOS Racisme. "No nos gusta llamarlos rumores, sino tópicos. Son cosas que a base de repetición la ciudadanía se las termina creyendo", explica una de las portavoces de la organización en Cataluña. La pelea contra el rumor, continúa, demanda "un trabajo de hormigas. Estos estereotipos se crean desde el estómago. Es más fácil focalizar tu indignación sobre los problemas y las carencias hacia el otro", remacha.

Aunque hay bastantes estudios y datos estadísticos sobre la incidencia de la inmigración en Cataluña, lo cierto es que pocas veces entran en el circuito de las conversaciones informales. La información oficial también es mirada con desconfianza por la ciudadanía. "No hay que tratar a la gente como tonta o racista por usar y esparcir estos rumores, sino entender que se dan en un contexto de cambio y validar la importancia de hablar del tema de la inmigración en la sociedad", puntualiza de Torres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 2011