Obama visita Puerto Rico 50 años después de Kennedy

El presidente busca aumentar el voto hispano para 2012

Barack Obama será hoy el primer presidente de EE UU que visite Puerto Rico desde que John Kennedy lo hiciera hace 50 años. Aunque no está previsto ningún cambio sustancial inmediato en el mantenimiento de la isla como Estado Libre Asociado, el viaje servirá para renovar el debate sobre ese particular estatus, así como para poner en evidencia la importancia decisiva del voto hispano para las elecciones presidenciales del año próximo.

La visita será de apenas unas horas, y recortada en relación con los planes iniciales por el temor a las manifestaciones de protesta anunciadas por los partidarios de la independencia. Un discurso previsto por Obama en las calles del viejo San Juan ha sido trasladado al aeropuerto, y el presidente limitará sus movimientos en la ciudad a una visita a La Fortaleza, la residencia oficial del gobernador, Luis Fortuño.

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El miedo a las protestas independentistas y la complejidad del problema del estatus de Puerto Rico habían impedido hasta ahora los viajes presidenciales, tampoco motivados por la captura de votos puesto que la población de la isla no tiene derecho a participar en las elecciones presidenciales ni elige representantes en el Congreso de EE UU.

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Pero los puertorriqueños sí pueden votar cuando residen dentro del territorio norteamericano y su influencia es creciente en lugares como Nueva York, Nueva Jersey, Illinois o Florida. En este último Estado, un 60% de los puertorriqueños votó por Al Gore en 2000. Solo con que lo hubieran hecho unos 600 más, el candidato demócrata habría podido ser presidente. Actualmente, hay más de 700.000 puertorriqueños en Florida, un distrito decisivo para el año próximo.

Aunque la comunidad hispana en EE UU es muy diversa y está afectada por problemas distintos, ya sea si se trata de los mexicanos de California o de los cubanos de Miami, una visita a Puerto Rico, por su simbolismo, es un extraordinario gesto de respeto y apoyo a todos los que hablan español en este país.

Puerto Rico es un caso singular. Su estatus, que ha sido observado por varios movimientos nacionalistas en diferentes partes del mundo, le permite tener su propia Constitución pero no pleno autogobierno. Su soberanía corresponde a EE UU, pero no forma parte de este país. Sus ciudadanos son únicamente puertorriqueños cuando viven en la isla -3,9 millones-, pero norteamericanos con todos los derechos cuando residen en el territorio estadounidense -4,1 millones-.

Obama hizo campaña en Puerto Rico -Hillary Clinton acabó ganando las primarias- y prometió regresar para interesarse, como presidente, por sus problemas. El económico y la delincuencia son los más acuciantes. La Casa Blanca ha creado un grupo de trabajo sobre Puerto Rico cuyas conclusiones serán discutidas durante esta visita. También está previsto que Obama converse con las autoridades de la isla sobre el proyecto aprobado por el Congreso para preguntar a los puertorriqueños sobre su estatus. Están previstos dos referendos. En el primero se les preguntará si prefieren la independencia o formar parte de EE UU. Si optan por la independencia, se les preguntará si con soberanía plena o en asociación con EE UU. Si la independencia es derrotada, se les pediría escoger entre ser un Estado o mantener la situación actual. Esta última es la opción que ha triunfado en los cuatro referendos anteriores.

La visita de Kennedy hace medio siglo se recuerda, entre otras cosas, por su encuentro con el violonchelista Pau Casal, nacido en España pero que vivió y murió en Puerto Rico. Hoy la puertorriqueña más ilustre, aunque nacida en el Bronx, es la juez del Supremo Sonia Sotomayor.

Obama llega al aeropuerto de Morrisville (Carolina del Norte) para visitar una fábrica local.
Obama llega al aeropuerto de Morrisville (Carolina del Norte) para visitar una fábrica local.CAROLYN KASTER (AP)

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 14 de junio de 2011.

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