El 'caso Weiner' avergüenza al Partido Demócrata y a los Clinton

El congresista compartió fotos y mensajes sexuales por la Red

El intercambio de fotos, más grotescas que obscenas, y de mensajes sexuales online no solo ha dejado en una situación insostenible a su autor, el congresista Anthony Weiner, sino que ha avergonzado a todo el Partido Demócrata y particularmente al matrimonio Clinton, al que se encuentra estrechamente unida la esposa traicionada, Huma Abedin. Por esa razón, la presión para que Weiner dimita de inmediato es ya prácticamente unánime.

Para colmo, un blog del diario The New York Times aseguraba ayer que Abedin está embarazada de pocos meses, lo que añade más dolor y repulsión a un escándalo que ilustra el peligro suplementario que las nuevas tecnologías de la comunicación representan para la ya difícil convivencia entre las exigencias de la vida pública y los gustos y aficiones privados.

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Weiner reconoció el lunes pasado que había enviado fotografías suyas en ropa interior o con el torso desnudo a varias mujeres con las que mantenía conversaciones de contenido erótico en Twitter y Facebook. Tuvo que hacerlo ante el chantaje de una web de extrema derecha que se había hecho con las imágenes y le amenazaba con publicarlas. Entre lágrimas, admitió que su conducta era reprobable, pero añadió que no tenía intención de abandonar su escaño por Nueva York en la Cámara de Representantes.

La revelación causó una gran conmoción en EE UU por varias razones. En primer lugar, por la popularidad de Weiner, un representante de la izquierda demócrata a quien se le auguraba un brillante futuro en la política, empezando por la candidatura a la alcaldía de Nueva York.

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El caso impactó también por el modelo de la infidelidad. Weiner no es, desde luego, el primer miembro del Congreso norteamericano a quien se le coge en flirteos extramatrimoniales. Pero sí es el primero que lo hace únicamente de forma virtual. En su comparecencia aseguró que nunca llegó a tener sexo real con las mujeres con la que interactuaba en la Red, lo que ha dado lugar a muchas reflexiones sobre el alcance de la traición en los tiempos actuales, en los que el pensamiento (la tentación) se transforma en palabras y mensajes de forma instantánea. Es posible que, si lo que escribió online, hubiera tenido que hacerlo en una carta, ponerle un sello y enviarlo al correo, Weiner hubiera tenido tiempo para pensárselo mejor.

La tercera razón de la intensa cobertura mediática del caso es la personalidad de la esposa, una hermosa mujer de 35 años, de origen indio, a quien muchos políticos y periodistas conocen personalmente por ser la mano derecha de Hillary Clinton. Lo fue durante la campaña electoral y lo sigue siendo ahora en el Departamento de Estado. Tan vinculada está Abedin a los Clinton que el expresidente ofició la ceremonia de su matrimonio con Weiner.

Pese a su estratégica posición política, Abedin, una mujer independiente que insistió en mantener su nombre de soltera, había conseguido hasta ahora preservar su vida privada y mantenerse en un segundo plano. Tras este episodio, sobre el que habrá recibido sabios consejos de su jefa, Huma Abedin es ahora la persona más popular de Washington.

Weiner admite que envió fotos suyas en ropa interior por Internet.
Weiner admite que envió fotos suyas en ropa interior por Internet.REUTERS

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