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Cataluña recuerda al Gobierno su responsabilidad en reducir el déficit

Mas-Colell modifica su plan de reequilibrio para que pueda ser aprobado en julio

La rebaja del déficit de las Administraciones no es cosa de uno. Este fue el mensaje en el que insistió ayer el consejero catalán de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, después de que el miércoles Cataluña acaparara la atención en el Consejo de Política Fiscal y Financiera al admitir que este año incumplirá con el objetivo de déficit del 1,3%. Mas-Colell abundó en reclamar "corresponsabilidad" entre las comunidades y el Gobierno central para avanzar hacia el equilibrio fiscal y anunció que el Ejecutivo catalán está modificando el plan de reequilibrio que Hacienda no aprobó en el Consejo para obtener luz verde en la próxima reunión, que podría celebrarse en julio. Hasta entonces, la Generalitat no podrá endeudarse más.

El consejero de Economía catalán negó "mantener un pulso" con Salgado

A pesar de que el Gobierno no da su brazo a torcer en la principal demanda de Cataluña, el pago del anticipo de 1.350 millones correspondientes al fondo de competitividad, Mas-Colell mostró ayer un tono mucho más conciliador que en las últimas semanas al considerar que la reunión del miércoles fue "constructiva". De hecho, la Generalitat votó a favor de los objetivos de déficit (del 1,3% para 2012, el 1,1% para 2013 y el 1% para 2014). "No se trata de un pulso. Los anglosajones, ante un debate, hablan de acuerdo, de desacuerdo o de acuerdo con desacuerdo, y este es el caso, podemos hallar vías", aseguró el consejero.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, recogió ayer el guante. Pese a que recordó que los objetivos de déficit de este año fueron acordados con las comunidades, en una entrevista en cadena SER Salgado se mostró de acuerdo con Mas-Colell. "Nosotros, el Estado y todos, tendremos que pagar más intereses si los diferenciales de nuestra deuda suben como consecuencia de no cumplir nuestros compromisos", recordó.

Mas-Colell celebró, además, que el Consejo de Política Fiscal recogiera las cinco medidas que, a su juicio, son necesarias para que los ajustes "serios y creíbles, pero severos", sean compartidos entre los dos niveles, el autonómico y el central. La que sigue es la lista de los deberes que consideró que le corresponden al Ejecutivo de Zapatero: "Una, también es responsabilidad del Gobierno central emprender reformas estructurales; dos, cumplir con sus objetivos de financiación sin generar incertidumbre; tres, que el Gobierno se abstenga de novedades normativas que deban financiar las autonomías; cuatro, la petición de un apoyo moral explícito de los ministros a las comunidades que están haciendo los deberes; y cinco, que el Gobierno central no participe en las campañas, internas y externas, que culpan a las autonomías del déficit".

El consejero no quiso hacer sangre sobre el impago del fondo de competitividad, pero advirtió de que serán "pesados" en reclamarlo. Si es necesario, insistirán hasta la medianoche del 31 de diciembre. Sin embargo, Mas-Colell descartó ir al Tribunal Constitucional -como han anunciado varias comunidades-, a pesar de que los servicios judiciales del Gobierno catalán están estudiando la cuestión, porque, afirmó, "lo estudian todo".

El consejero ultima el presupuesto de 2011 con una contracción del gasto del 10%. Será un presupuesto "duro, severo, difícil, pero sin autoengaños". Mas-Colell no adelantó la cifra de ingresos ni las vías que explora para hacer caja. Pero entre ellas estará el endeudamiento, al que solo podrá recurrir si en julio Hacienda aprueba su nuevo plan. Hasta entonces, Mas-Colell no prevé graves problemas de tesorería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2011