El futuro de la fusión, en manos de Iturbe

Zapatero allanó el camino con el presidente de Kutxa, obligado a negociar para evitar otro fracaso - El proceso se ha anunciado sin revolver incógnitas decisivas

Carlos Zapatero, presidente de Vital, y Mario Fernández, de BBK, se conjuraron para atraer a Kutxa a la causa de la fusión fría a tres. En el consiguiente reparto de papeles, el primero fue quien telefoneó a Xabier Iturbe, presidente de la entidad guipuzcoana, para trasladarle el compromiso nuclear de la operación que pasaba, de entrada, por el respeto a la representatividad de cada una de las tres marcas, el mantenimiento de su respectiva Obra Social y la consiguiente búsqueda de la neutralidad fiscal. Fernández, a su vez, como ya adelantó EL PAÍS, planteó al PNV el ultimátum sobre bases financieras de que BBK abordaría la fusión con Vital si se mantenía el veto político que alejaba a Kutxa de la operación.

"Que se ponga las pilas" es el mensaje de los sindicatos al presidente de Kutxa

Iturbe y Joseba Egibar, presidente jeltzale en Guipúzcoa, aceptaron porque en el envite Mario Fernández también les dibujó un escenario final de la fusión que se alejaba del concepto frío aunque no llegaba a la integración anhelada por las fuerzas nacionalistas. "Nos dijo que el ejemplo de La Caixa lo deberíamos de tener presente, que es una fórmula que no se olvida del carácter social pero que tiene muy presente la apuesta por los sectores productivos del país".

El giro copernicano del entorno político y financiero de Kutxa se dejó sentir de inmediato y su influjo llegó a la propia Diputación de Guipúzcoa. El discurso cambió de inmediato. Hasta entonces, los organismos sociales y económicos de este territorio -Cámara de Comercio y Adegi, por ejemplo- apostaban todos a una en favor de la integración como fórmula de futuro y así entroncar con la filosofía esgrimida por Iturbe y Egibar, ideada para mantener el camino en solitario de Kutxa, desdeñar la fusión fría y, de paso, ganar el tiempo suficiente para incorporarse con "menos cargas y más músculo" a un proceso de integración ideado a un año vista.

En su conversación, Zapatero trasladó a Iturbe que el acuerdo político era un hecho esta vez entre las fuerzas mayoritarias, pero tampoco le ocultó que "quedaba mucho camino por recorrer", principalmente en áreas vitales -por suspicacias territoriales, en algunos casos- como la definición de la cuota territorial y participativa en el futuro banco y la neutralidad fiscal. Y es en este escenario donde afloran las principales dudas de quienes pueden decidir en Kutxa, el futuro de esta operación.

De entrada, algunas fuerzas representadas en la asamblea de Kutxa lamentan que se haya anunciado "con todo boato" el acuerdo entre las tres entidades, sin haber cerrado previamente algunos temas. "No queremos que se repita la experiencia tan amarga de 2008", admiten ciertos compromisarios, "pero no hubiera costado nada armar temas básicos y así iríamos más confiados a la asamblea".

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Fernández y Zapatero se sienten seguros del respaldo de sus respectivas asambleas. En el caso alavés, la apuesta de Basagoiti por la fusión fría a tres se utiliza como garantía, aunque siempre quedará la apelación a evitar sorpresas con la letra pequeña, como advirtió un precavido Alfonso Alonso desde Vitoria.

Una vez más, las dudas se apoderan de Kutxa y de ahí que entre quienes sustentan la operación reclamen a Iturbe "que se ponga las pilas". De hecho, un acuerdo con la cuota de Hamaikabat (13 compromisarios) y con los sindicatos CC OO (10) y Pixkanaka Kaskari (2) sustanciaría definitivamente el apoyo necesario a la fusión. De momento, todos ellos esperan el primer gesto de aproximación desde la cúpula de Kutxa. No es difícil el acuerdo, pero los sindicatos ya han advertido de que "no apoyarán antes de que se les respete los tres puntos esgrimidos como básicos" y que se fundamenta, sobre todo, en la existencia de un convenio único, el respeto a la Obra Social y la viabilidad de los puestos de trabajo.

En el caso de Hamaikabat se siente incómodos por el grado de responsabilidad que recae sobre su voto ya que pueden resultar cruciales. En su seno, entienden que con anterioridad a la asamblea "deberían reconducirse algunas cuestiones básicas como la neutralidad fiscal, la obra social, el peso de cada cual en la ficha bancaria y una cierta comprensión en la representatividad de cada una de las tres". Desde una perspectiva partidista, nadie espera que Iturbe haya dado un paso estratégico tan sensible sin haberse asegurado esta vez un respaldo suficiente a la operación. Al presidente de Kutxa se ha atribuye una vinculación muy directa con las directrices del PNV y algunos delegados de CC OO aún mantienen vivo el recuerdo de la actitud seguida por Iturbe en Sabin Etxea cuando en 2008 se discutía el plan de acción para sacar adelante la fusión a dos con BBK, luego fallida. Ahora, favorecido por el colchón que le aporta el PSE, su objetivo será convencer a los sindicatos sin irritar en exceso a Hamaikabat.

De izquierda a derecha, el portavoz de H1! en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Joxan Rekondo; José Antonio Mutiloa; Mikel Zabala, miembro del Consejo de Administración de Kutxa; Isabel San Vicente, presidenta de la comisión de control de la entidad, y Pello González, ayer ante la sede de la entidad en San Sebastián.
De izquierda a derecha, el portavoz de H1! en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Joxan Rekondo; José Antonio Mutiloa; Mikel Zabala, miembro del Consejo de Administración de Kutxa; Isabel San Vicente, presidenta de la comisión de control de la entidad, y Pello González, ayer ante la sede de la entidad en San Sebastián.JAVIER HERNÁNDEZ

Hamaikabat será "muy exigente" con el proceso

Hamaikabat (H1!) detalló ayer su posición sobre la fusión fría de las cajas vascas. Su candidato a diputado general, Pello González, reconoció su "preocupación ante el preacuerdo" alcanzado por los presidentes de BBK, Kutxa y Caja Vital, aunque mostró su "voluntad de trabajar" a favor de esta opción, "sin renunciar a la definitiva fusión integral". "Vamos a ser muy exigentes con todos los pasos que se vayan dando para defender los derechos de los guipuzcoanos", advirtió.

González se reunió ayer en la sede de la caja en San Sebastián con el vicepresidente de la entidad, José Antonio Mutiloa, a quien trasladó que la decisión de unir fuerzas ante la crisis resulta "positiva", si bien la fórmula elegida para la integración plantea, a su juicio, una bancarización de las cajas que puede entrañar "importantes riesgos para el carácter público y social" de las mismas.

Consciente de que los 13 votos de su formación en la asamblea general de Kutxa pueden suponer "la llave" de todo el proceso, González citó tres premisas que su formación considera "imprescindibles" para impulsar la unión. En este sentido, exigió que la nueva entidad "mantenga los valores sociales de las cajas de ahorro"; que su efecto fiscal resulte neutro en los tres territorios, y que se mantenga una representación proporcional de BBK, Kutxa y Caja Vital, "conforme a su peso relativo en el sistema financiero vasco".

Hamaikabat entiende que la fusión caliente que defiende es por la que apuestan también la Diputación guipuzcoana, las Juntas Generales, el propio Consejo de Administración de Kutxa, la patronal provincial Adegi y la Cámara de Comercio.

El presidente del PNV en Guipuzcoa, Joseba Egibar, consideró que la propuesta de fusión fría a tres supone "una gran noticia para la constitución de una gran caja" vasca. Egibar fue uno de los dirigentes peneuvistas que impulsó en enero el veto de su partido a la fusión fría que BBK y Vital tenían casi ultimada. Y Mikel Arana, coordinador general de EB, advirtió a nacionalistas, socialistas y PP de "que no cuenten con el apoyo" de su partido para "convertir las cajas en un banco".

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