Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Catástrofe en el Pacífico

Afectados por radiactividad 17 soldados de EE UU

Diecisiete soldados estadounidenses que participaban en misiones de rescate de víctimas del terremoto de Japón han tenido que ser sometidos a un proceso de descontaminación después de ser afectados por el escape sufrido en la planta nuclear de Fukushima. Los militares volaban en tres helicópteros, a unos 100 kilómetros de la planta, cuando los detectores de a bordo registraron radiactividad. Los helicópteros volvían al portaaviones Reagan tras efectuar una operación en la devastada ciudad de Sendai. El Reagan es uno de los siete barcos de que consta la VII Flota y se encontraba a 160 kilómetros de Fukushima.

Aunque el nivel de los análisis efectuados en los militares y los helicópteros ha dado un resultado "bajo", el Pentágono ha ordenado recolocar temporalmente la VII Flota, con base en la ciudad de Yokosuka. Los militares se encuentran bien y solo han sido sometidos a un baño de "agua y jabón". Según el portavoz de la Flota, comandante Jeff Davis, la contaminación se produjo al atravesar una nube de radiación emitida por la planta nuclear. La radiación fue detectada en los helicópteros y en los uniformes de los militares, pero también en la piel de algunos de ellos. "Seguimos totalmente comprometidos con nuestra misión de ayuda", declaró ayer Davis.

La Casa Blanca confirmó ayer que los dos expertos de la Comisión Reguladora Nuclear enviados a Japón ya estaban en Tokio para ayudar a las autoridades en la lucha contra el accidente nuclear. "Tenemos a algunos de los mayores expertos del mundo trabajando para la Comisión y estamos preparados para ayudar de cualquier manera posible", ha declarado el responsable del órgano regulador independiente de las centrales nucleares estadounidenses, Gregory Jaczko.

El presidente Barack Obama reiteró ayer el apoyo de EE UU a Japón. "Sé que todos vosotros, los jóvenes y los mayores, habéis visto en imágenes la magnitud de esta tragedia", declaró el presidente durante un discurso en un colegio de Arlington (Virginia). Japón es "uno de nuestros amigos y aliados más cercanos", dijo Obama, que se definió desolado, e insistió en que la tragedia que vive el pueblo japonés es fruto de "múltiples desastres".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de marzo de 2011