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Catástrofe en el Pacífico

La alarma se activa en todo el océano

Aviso general del Centro de Alertas de Tsunamis, con sede en Hawai - El presidente Obama promete a Japón "toda la ayuda" que sea necesaria

En cuanto la tierra tembló ayer bajo el mar frente a la costa oriental de Japón, el estadounidense Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico emitió un rápido aviso a los países de la región, con el que advirtió de la posible llegada del maremoto a lugares tan lejanos como Australia y Nueva Zelanda, así como las costas de los países de América. Los sistemas de alerta, sirenas y órdenes de evacuación se pusieron en marcha.

ESTADOS UNIDOS De Hawai a la Costa Oeste

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó ayer una comparecencia ante la prensa recordando lo "frágil que es la vida" y manifestando todo su apoyo y ayuda al pueblo de Japón tras el devastador terremoto de cuyas consecuencias amenazaban a Hawai y la Costa Oeste de Estados Unidos en forma de tsunami.

"Estaremos a su lado mientras se recuperan", aseguró Obama al ofrecer a Japón "toda la ayuda" que sea necesaria. El mandatario fue informado de madrugada por sus asesores de la tragedia que había golpeado Japón. "Es uno de nuestros más cercanos y fuertes colaboradores", proclamó. Por la mañana, Obama mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro japonés, Naoto Kan.

La Casa Blanca tuvo que poner en marcha la maquinaria de la solidaridad hacia Japón en un momento en el que la Administración estadounidense está concentrada en la crisis internacional de Libia y discute sobre la necesidad y viabilidad de una zona de exclusión aérea para conjurar la amenaza de una guerra civil en el país del norte de África.

El presidente confirmó que ya se estaban movilizando hacia Japón dos portaaviones norteamericanos situados en la zona del Pacífico junto a otros buques de ayuda que ya zarpaban hacia las islas Marianas. Estados Unidos tiene desplegados en Japón más de 35.000 soldados y 50.000 empleados civiles en sus diferentes bases militares, la mayor parte de ellas concentradas en la isla de Okinawa. El Departamento de Estado informó de que no había constancia de la existencia de víctimas mortales estadounidenses entre los fallecidos en Japón.

"Nuestros pensamientos y nuestras plegarias están con el pueblo de Japón", declaró el presidente. "Las imágenes que llegan de la zona son descorazonadoras", admitió Obama calificando el desastre natural como potencialmente "catastrófico". Pero el escenario al que se enfrentaba ayer Obama no solo era el de los cadáveres y la destrucción que llegaban en imágenes desde Japón, sino el de la aterradora posibilidad de un accidente nuclear. Interrogado sobre los riesgos de una tragedia nuclear al haber quedado afectadas por el terremoto varias plantas en Japón, el presidente dijo que no existían escapes y que estaba "siguiendo la situación muy de cerca".

Obama hacía malabarismos para contemplar no solo el frente internacional, sino también la amenaza de un tsunami que se acercaba a casa.

Primero fue el territorio norteamericano de Guam el que estuvo en estado de alerta. Después el archipiélago de Hawai, donde la población hizo acopio de agua y comida ante la inminente evacuación a la que fue conminada. "Si las autoridades piden que se abandone una zona, por favor hagan caso", advirtió el presidente, que nació en Hawai, tras reconocer la gravedad de la situación que se cernía sobre la costa del Pacífico norteamericano.

A última hora de la tarde, las olas pasaron por Hawai sin causar "ningún impacto grave", según informó el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Bill Daley, que, sin embargo, advertía de que todavía existía riesgo para la Costa Oeste de Estados Unidos. "Creo que el enorme pánico que había hace unas horas ha disminuido mucho, lo que es un alivio para todos nosotros", indicó, antes de reconocer que "siempre existe la posibilidad de que pueda ocurrir [algún siniestro] después".

Desde Canadá hasta Chile pasando por Alaska, el peligro de un eventual tsunami sobre las costas del Pacífico mantuvo a varias regiones en estado de alerta. En Oregón sonaron las alertas aéreas que avisaban a la población de que abandonaran las localidades del litoral y se dirigieran a puntos elevados del mapa. Lo mismo sucedió en California, donde en varias áreas se recomendó tomar precauciones serias. Obama anunció que la Agencia Federal de Emergencias (Fema), cuyo nombre aún es sinónimo de incompetencia tras el desastre de Katrina en Nueva Orleans, en 2005, estaba preparada para actuar con todos sus recursos allí donde hiciera falta.

RUSIA 11.000 evacuados

El tsumani provocado por el fortísimo terremoto que azotó Japón llegó también a territorio ruso, particularmente a las islas Kuriles, informa Rodrigo Fernández desde Moscú. Las olas fueron de entre uno y tres metros. En la isla de Shikotán tuvieron su altura máxima, mientras que en la de Kushanir alcanzaron los dos metros.

Los rusos, según el Ministerio de Situaciones de Emergencia, estaban preparados y el Centro de Alerta de Tsunami dio a la alerta a tiempo, nueve minutos antes de que llegaran las olas, por lo que las 11.000 personas que se encontraban en las zonas de riesgo tuvieron tiempo de refugiarse en los lugares preestablecidos para estos casos.

Alexandr Joroshavin -gobernador de la provincia de Sajalín, a la cual pertenece el archipiélago de las Kuriles- aseguró que "la situación está totalmente bajo control". Joroshavin explicó que miles de personas fueron evacuadas inmediatamente después del terremoto en la costa noreste de Japón y agregó que a los barcos que navegaban en las aguas de la zona de peligro se les ordenó que se dirigieran a mar adentro.

El Instituto Meteorológico señaló que las olas del tsunami también llegaron a las costas de la península de Kamchatka, Sajalín y Primorie, pero en ninguna de ellas causó daños importantes ni víctimas. La alerta de tsunami fue levantada en las Kuriles después de que pasara la tercera ola.

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ordenó a Serguéi Shoigu, ministro de Situaciones de Emergencia, que preparara las propuestas para acudir en ayuda de Japón. Moscú y Tokio mantienen un contencioso territorial a causa de algunas de las Kuriles, que están en manos rusas desde la II Guerra Mundial. Tokio considera suyas las islas meridionales de Habomai, Itu-rup (Etorofu), Kunashir y Shikotán son suyas y las incluye en la prefectura de Hokkaido.

FILIPINAS Playas prohibidas

El Gobierno advirtió a la población que las olas podían alcanzar un metro e instó a que no acudiera a las playas a ver el fenómeno. Las olas alcanzaron primero la costa noreste de la principal isla, Luzón, y dos horas después llegaron a Mindanao. La altura medida osciló entre 30 centímetros y un metro. Renato Solidum, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, afirmó que, en un principio, no se habían registrado víctimas ni daños. Entre 10.000 y 20.000 filipinos viven y trabajan en la ciudad japonesa de Sendai, una de las localidades más cercanas al epicentro. Las autoridades filipinas también pusieron en alerta a los guardacostas y pidieron a todas las embarcaciones que se queden en puerto hasta que pase el peligro.

TAIWÁN Alerta levantada

El tsunami llegó a la costa oriental y nororiental de la isla, pero las olas solo tuvieron una altura de 10 centímetros, en lugar de los 50 centímetros inicialmente esperados, y no produjeron ningún daño, según informaron las autoridades. A continuación, fue levantada la alerta, dado que no se esperaban nuevas olas.

INDONESIA El recuerdo de 2004

El terremoto de Japón ha traído a la memoria de los indonesios el recuerdo de los 170.000 muertos -del total de 230.000- que produjeron en este país el seísmo y el consiguiente tsunami registrado en el océano Índico en 2004. Yakarta aseguró que había registrado un pequeño maremoto en las islas Sulawesi Norte y Maluku, y que había levantado seguidamente la alerta.

NUEVA ZELANDA Olas de menos de un metro

Los servicios de Defensa Civil en Nueva Zelanda emitieron una alerta de tsunami, pero indicaron que no esperaban que supusiera un peligro. "La experiencia histórica y los modelos de cálculo indican que la mayor incidencia -una ola de menos de un metro en la línea de costa- ocurrirá a lo largo de las costas del centro y el norte de la isla Norte", precisaron.

AUSTRALIA Alarma desactivada

Las autoridades aseguraron que Australia no se vería afectada, por lo que no se había emitido una alerta. Las islas de Palau, donde se temía la llegada de olas del tsunami, no se vieron afectadas finalmente.

CHINA Mano tendida a Japón

El Gobierno levantó la alerta después de que Taiwan y el territorio estadounidense de Guam dijeran que las olas habían pasado de largo. Pekín ofreció su ayuda a Tokio, y dijo que tenía listo un equipo de rescate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 2011