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Unió Mallorquina abonó visitas con dinero público para captar militantes

Detenidos tres excargos del partido 'bisagra' en el Ayuntamiento de Palma

Un juez de instrucción, dos fiscales anticorrupción y una decena de policías ocuparon ayer durante ocho horas la sede central de Unió Mallorquina (UM) en Palma de Mallorca para desarticular una supuesta trama de captación de militantes sufragada con fondos públicos. Unas 3.000 personas fueron invitadas a excursiones por UM como forma de comprar su apoyo, según la fiscalía.

El llamado caso Picnic, que se saldó ayer con tres detenidos, supone una nueva vuelta de tuerca -a 90 días de las elecciones municipales y autonómicas- por parte de la Fiscalía Anticorrupción al partido bisagra en Baleares: entre 1983 y 2010 UM ha decidido o participado en las mayorías políticas de las islas, alternativamente con derecha e izquierda.

3.000 personas fueron invitadas a excursiones, según la fiscalía

Unió Mallorquina se queja del "espectáculo mediático judicial" y "el sufrimiento" de sus bases, según su líder, Josep Melià, que afirmó que "la nueva UM" no tiene nada que ver con este episodio. Uno de los detenidos, Salvador Maimó, es miembro del Consejo Político Nacional y fue asesor de Medio Ambiente de Palma. Los otros arrestados son Catalina Payeras, exgerente del organismo municipal de Palma implicado en la trama (quedó en libertad horas después tras colaborar con la policía); y Paula Cortés, excoordinadora de Medio Ambiente del ayuntamiento.

Ex altos cargos y militantes de UM (que obtuvo el 6,9% de los votos en 2007) protagonizan seis casos judiciales de corrupción. Las cúpulas del partido han ido cayendo sucesivamente tras su imputación; dos decenas de exautoridades están bajo investigación penal. El ex secretario general Tomeu Vicens cumple cárcel por malversación.

El registro judicial de ayer se realizó para buscar pistas o documentos de una presunta organización delictiva de carácter clientelar integrada por militantes de UM que, cobrando nóminas públicas del Ayuntamiento, se dedicaban a captar votantes y afiliados. Tras las elecciones de 2007, al pactar UM con el PSOE-Bloc y mandar a su anterior socio, el PP, a la oposición, exigió controlar ciertas áreas de gestión de Palma, Mallorca y Baleares: los departamentos que mayores partidas manejaban y los que más empresas públicas tenían con capacidad de contratar. Desde Turismo hasta la recogida de basuras; Medio Ambiente y Deportes, Puertos o Caza, y la televisión autonómica IB3.

El PSOE rompió finalmente con UM en febrero de 2010, al ser imputada la exlíder María Antònia Munar; su sucesor, Miquel Nadal -que la delató-; los consejeros de Gobierno Xisco Buils, Miquel Ángel Grimalt y Mateu Cañellas; y altos cargos de Turismo. Las investigaciones judiciales y las confesiones de arrepentidos -empresarios y políticos- han ayudado a desentrañar el supuesto mecanismo para derivar una parte de los fondos oficiales a potenciar la red militante y a ampliar la base electoral, según consta en los sumarios.

La investigación del caso Picnic calcula que unos 3.000 vecinos de Palma fueron invitadas a excursiones por la maquinaria supuestamente corrupta de UM. La malla se extendió desde el Instituto Municipal de Ocupación y Formación (IMFOF), cuya misión oficial era dar información medioambiental casa por casa y en centros públicos.

Eberhard Grosske, concejal de Izquierda Unida que asumió el control del IMFOF tras la ruptura de UM con el PSOE hace un año, encargó una auditoria y enumeró hasta 12 empleados que operaban fuera de la institución, en una sede propia y a las órdenes de UM. El empresario Arbona Repic de Sóller ha entregado los tacógrafos de sus autobuses para documentar los cientos de viajes de merendola realizados.

De la candidatura al Ayuntamiento de Palma con la que UM concurrió en 2007, los cuatro primeros candidatos han sido luego imputados en diferentes causas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2011