Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La absuelta en Navarra tras matar a su marido irá de nuevo a juicio

La fiscalía ha conseguido anular la sentencia que absolvió a María Pilar Marcos, la mujer de 66 años acusada de matar a su marido el 2 de noviembre de 2009 en Tafalla (Navarra), tras una fuerte discusión entre ambos. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ordena repetir el juicio, que se celebrará con otro jurado y otro juez.

En la sentencia, que probablemente será recurrida ante el Supremo, los magistrados aprecian contradicciones y falta de motivación y racionabilidad en el veredicto del jurado que exculpó a la acusada. La fiscalía ya defendió que el fallo del jurado era "contradictorio, incongruente, además de ilógico, arbitrario y contrario al sentido común". En su opinión, la polémica sentencia debió ser considerada nula porque está probado que la mujer fue la autora de la cuchillada mortal, pero al mismo tiempo sale absuelta.

Durante el juicio, la fiscalía pidió para ella 11 años de cárcel, mientras que la defensa solicitó la absolución al entender que su cliente actuó en defensa propia y padecía "el síndrome de la mujer maltratada y un gran miedo a su marido", con quien llevaba casada 44 años y tenía cinco hijos, que en todo momento han apoyado a su madre.

La cuchillada mortal

El jurado encargado del caso consideró probado que el matrimonio mantuvo una fuerte discusión en su domicilio. El hombre dio una bofetada a la mujer que hizo que esta perdiera el equilibrio y se golpeara con la mesa, de donde cogió un cuchillo de cocina con ánimo de defenderse. Sin embargo, el jurado no logró una mayoría suficiente sobre lo ocurrido justo después, cuando el hombre recibió la cuchillada.

En el veredicto señalaron que no había pruebas para demostrar que la mujer dirigiese voluntariamente el cuchillo hacia el pecho de su marido o que tuviera intención de matar. Y tampoco de que fuera un accidente. Tras darse cuenta del profundo corte fue ella quien llamó al 112 y taponó la herida para intentar salvar la vida de su marido.

La fiscal pidió la anulación del juicio por la ausencia total de veredicto ya que "no hay culpabilidad ni inculpabilidad, no existen las mayorías que se exigen". La defensa consideró el fallo dictado "con todas las garantías", ya que la fiscal "tuvo oportunidades de presentar pruebas pero el principio acusatorio fue mal planteado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 2011