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Una carrera contra los jueces

Deprisa y corriendo fue designado ayer Francisco Camps por los suyos, mientras los primeros espadas del PP valenciano arremetían contra jueces y fiscales. El 25 de enero saltó por los aires el calendario que manejaba el presidente de la Generalitat, confiado en dilatar, al menos hasta la disolución de las Cortes valencianas, la instrucción del caso de los trajes, ramificación del caso Gürtel que le afecta de lleno.

En esa fecha, el juez José Flors declaró concluida la instrucción sobre Camps y otros tres altos cargos del PP. Comenzó entonces la cuenta atrás para la apertura de juicio oral. El segundo revés se produjo el viernes, cuando la fiscalía concluyó que 11 trajes, cinco americanas, cinco pares de zapatos y cuatro corbatas regalados por la trama Gürtel suponen un delito continuado de cohecho pasivo impropio. Ese mismo día, el TSJ rechazó recursos que intentaban frenar el procedimiento.

Camps se ha visto obligado a improvisar una estrategia para que Rajoy lo proclame oficialmente candidato. El nerviosismo cunde en la sede nacional del PP, donde hay temor a que la convención autonómica salte por los aires. También en la sede valenciana, donde aumentan las dudas sobre Rajoy y se teme una campaña electoral centrada en los problemas judiciales.

Camps mantuvo ayer un solo acto, de carácter protocolario, en su agenda pública. En su defensa salió la caballería. El vicepresidente del Consell Vicente Rambla dijo que "no es justo" el proceso al que está sometido. Y el portavoz parlamentario y consejero de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, aseguró que el Gobierno de España "ha teledirigido de manera descarada a la fiscalía contra la soberanía popular de los valencianos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011