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Corea del Sur impone la fuerza en la lucha contra la piratería somalí

Comandos surcoreanos liberan un carguero y su tripulación tras matar a ocho piratas en una operación militar sin precedentes en el Índico

Las fuerzas especiales de la Armada de Corea del Sur rescataron ayer, en el océano Índico, a los 21 tripulantes del carguero secuestrado el pasado día 15 por piratas somalíes. En la operación, los militares mataron a ocho secuestradores y apresaron a otros cinco, según informó el Estado Mayor en Seúl. El rescate se produjo a unos 1.300 kilómetros al noreste de las costas de Somalia y en la operación el patrón del barco resultó herido de bala en el estómago, aunque su vida no corre peligro.

El carguero Samho Jewelry fue apresado el pasado sábado en aguas del mar Arábigo, en la costa noreste de Somalia, cuando se dirigía desde Emiratos Árabes Unidos a Sri Lanka. Las fuerzas surcoreanas estuvieron vigilando de cerca a los piratas somalíes en los últimos días y, al comprobar que se dirigían rumbo a Somalia, aceleraron el rescate. Este martes se produjo un primer choque entre los secuestradores y un buque surcoreano en aguas del Mar Arábigo. El destructor Choi Young intentó detener a varios piratas que iban a atacar un barco mongol en las inmediaciones. Los soldados surcoreanos se enfrentaron a los piratas a tiros y, según las autoridades de Seúl, algunos de los secuestradores murieron.

El combate a bordo del navío rescatado duró más de cinco horas

El enfrentamiento siguió con una persecución en las aguas del Índico hasta el rescate que tuvo lugar ayer. En la operación participaron, como apoyo al destructor surcoreano, un barco de guerra de Omán y un helicóptero, que desde hace días seguía al Samho Jewelry. En la madrugada del viernes, el barco militar de Corea del Sur lanzó unos disparos de advertencia tratando de intimidar a los piratas para que se rindieran. Las fuerzas especiales de la Armada decidieron entonces asaltar el carguero secuestrado. La batalla entre soldados y piratas, que estaban armados con AK-47, ametralladoras pesadas y lanzagranadas, comenzó a las 5.00 ( hora local) del viernes y duró hasta las 10.00. Tras el éxito de la operación, los militares liberaron a todos los tripulantes del carguero, ocho de ellos surcoreanos, dos indonesios y once birmanos.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, explicó ayer que había ordenado personalmente la operación, que calificó de "perfecta bajo circunstancias difíciles". Añadió que su Gobierno no tolerará ningún acto que suponga "un peligro para la seguridad de su población". El presidente mostró públicamente la firme postura de su Gobierno frente a las amenazas, tras haber sido criticado duramente por la débil respuesta de su Gobierno a los ataques de Corea del Norte, cuyo Ejército hundió un buque de guerra surcoreano el pasado 26 de marzo y bombardeó la isla de Yenpyeong el 23 de noviembre, con un saldo total de 50 víctimas.

La piratería en el Índico sigue representando una seria amenaza para los barcos. En 2010 aumentaron los ataques por cuarto año consecutivo, según el informe sobre la piratería de la Oficina Marítima Internacional. El año pasado fueron secuestrados al menos 53 barcos y se tomaron 1.181 rehenes, mientras el total de los ataques piratas fue de 445, según los datos del informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2011