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El proyecto universitario europeo choca contra la crisis económica

El despliegue de Bolonia coincide con recortes generalizados - Los mayores tijeretazos se han producido en Reino Unido, Letonia, Italia y Grecia

Especialistas y profesores se quejaban hace tiempo de tener que sacar adelante la reforma universitaria europea (el proceso de Bolonia) a coste cero, es decir, sin financiación extra. Pero es que, finalmente, lo tienen que hacer, incluso, con menos dinero que antes por las restricciones presupuestarias que han decidido los Gobiernos para hacer frente a la crisis económica en la mayoría de los países del continente. Eso sí, con distinto grado de impacto en cada uno.

En Reino Unido, Letonia, Italia y Grecia es donde los recortes de financiación pública están siendo más drásticos, según el último informe del observatorio de los recortes universitario de Asociación Europea de Universidades (EUA, en sus siglas en inglés). Reino Unido recortará el 40% del presupuesto universitario hasta el curso 2014-2015, reducción que pretende paliar, al menos en parte, aumentando el precio de las matrículas.

En España, la bajada es, al menos, de 300 millones, calculan los rectores

"El cambio implica, por necesidad, aumentos de costo", dice un especialista

En Letonia, a un descenso del 48% en 2009 le ha seguido otro del 18% en 2010, entre otras razones, por recomendación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. En Italia, donde el recorte será del 20% hasta 2013, la situación es ya crítica "en 25 universidades", dice el texto de la EUA, aunque se resiste a citarlas por su nombre. Y en Grecia, el Gobierno ha impuesto a las universidades una reducción del 30%, pero serán ellas mismas las que decidan cómo hacerlo.

El informe también señala recortes de hasta el 10% en Irlanda, Islandia, Estonia, Rumanía, Lituania, República Checa, Croacia o Macedonia. En este grupo, aunque no se menciona, ha de estar España, aunque solo sea por la bajada del 5% del sueldo a los funcionarios públicos. La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue) calcula que por ese motivo la bajada será de unos 300 millones de euros.

En países como Bélgica o Austria, lo que ha ocurrido es que las universidades han tenido que renunciar a las promesas de aumentos presupuestarios. Los únicos Estados en los que no ha habido recortes o han sido realmente mínimos son Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Países Bajos, Polonia y Suiza. Sin embargo, allí lo que ocurre es que tienen que atender a más alumnos con el mismo dinero, dice el informe.

"No es el Proceso de Bolonia, como tal, lo que está en peligro", explica por correo electrónico el secretario general de la EUA, Lesley Wilson, "sin embargo, parece claro que su correcta aplicación podría frenarse en los países donde hay importantes recortes o incrementos en el número de estudiantes sin la suficiente asignación de fondos". Desde luego, en esas condiciones, parecen, como mínimo, complicarse los objetivos de Bolonia, esto es, modernizar la universidad europea, con una estructura común, con nuevas formas de enseñar y aprender, para poder competir con las mejores universidades estadounidenses y con la emergente presión de las asiáticas.

Para el experto en educación José Joaquín Brunner, los recortes tendrán efectos contradictorios. "Por un lado, pueden acelerar el proceso de Bolonia, dado que obligarán en algunos casos a racionalizar el servicio docente y a modernizar su provisión. Sin embargo, en otros casos, el impacto será negativo, pues varios de los objetivos de Bolonia implican, por necesidad, aumentos de costo: la movilidad de estudiantes y profesores, la introducción de la perspectiva europea en el currículo o el aprendizaje de un segundo idioma", explica el especialista chileno.

El presidente del Crue y rector de la Universidad de Cantabria, Federico Gutiérrez-Solana, resume: "La adaptación será más lenta, y con peores resultados, simplemente, porque los medios no son los adecuados".

En cualquier caso, las universidades de dos países europeos, con independencia de Bolonia, saldrán previsiblemente de la crisis en mejores condiciones para competir en el mundo. Son Francia y Alemania, que lejos de congelar o reducir presupuestos, los han aumentado: en Francia fueron 11.000 millones extra el año pasado y 4.700 millones este; y en Alemania, 3.500 millones hasta 2015.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de enero de 2011