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Nuevo enredo socialista a cuatro meses del 22-M | Problemas en las candidaturas socialistas

La cúpula del PSOE se enfrenta de nuevo en Madrid a Tomás Gómez

La pena por prevaricación a la secretaria regional de Organización desata otra tormenta - La ejecutiva federal excluirá a Trinidad Rollán de su comité de listas

El Partido Socialista de Madrid y el PSC en Barcelona viven al borde de otra crisis a cuenta de la elaboración de las listas. En Madrid, por una condena a la 'número dos'. En Barcelona, por unas peligrosas e inesperadas primarias

La trabajada y costosa calma que alcanzó la Ejecutiva Federal del PSOE con el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, tras la victoria de este en las primarias para la presidencia de Madrid, ha saltado por los aires en las últimas horas. La sentencia de condena a ocho años de inhabilitación por prevaricación a la secretaria de Organización del PSM, Trinidad Rollán, mano derecha de Tomás Gómez, y a otros siete socialistas, debiera haber llevado aparejada, según la dirección socialista, su salida no solo de sus cargos institucionales, como así será, sino también de la ejecutiva del PSM, según consideró la dirección socialista. Y ahí se desató el problema.

La dirección del PSOE llevaba a gala el prescindir de los cargos sancionados

El secretario general madrileño, Tomás Gómez, no compartió en absoluto este criterio y así se lo comunicó con toda firmeza al secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias. Desde que el jueves se conociera la sentencia, Iglesias y Gómez hablaron en numerosas ocasiones y ayer aún continuaron. Las conversaciones fueron correctas pero cargadas de tensión ya que los puntos de vista eran abismalmente diferentes, según reconocen fuentes de las dos partes.

Aunque ambos partían del reconocimiento de que Rollán y los otros siete socialistas no están implicados en absoluto en un caso de corrupción personal, la discrepancia está en la respuesta política que había que dar a la sentencia. Para la dirección del PSOE, por razones éticas. Y pasaron muchas horas hasta que ambos reconocieron que ni uno ni otro bando podía llegar más lejos. Las llamadas telefónicas se prolongaron hasta las once de la noche del jueves y ayer continuaron hasta muy poco antes de que Trinidad Rollán compareciera para anunciar que dejaba su acta de concejal en el ayuntamiento madrileño de Torrejón y su decisión de no presentarse en las próximas elecciones del 22 de mayo.

Pero antes de esa comparecencia, el conflicto alcanzó grandes proporciones al constatar la dirección federal que Gómez no veía razones para que los suyos dejaran los cargos institucionales. Ni siquiera los puestos en el partido. Al final, el líder del PSM accedió a lo primero pero se cerró en banda sobre la petición de la federal de que Rollán también dejara la secretaría de Organización madrileña.

O eso o la bronca directa y la posible "ruptura del partido", ya que el sector opuesto a Gómez en el PSM también considera, como la ejecutiva federal, que los inhabilitados por los tribunales deben dejar los puestos del partido. "Por responsabilidad se ha optado por el mal menor". Esta es la explicación de miembros de la ejecutiva para explicar por qué no han tratado de imponerse a Gómez en todos los extremos.

El pesar es grande porque la dirección socialista llevaba muy a gala el comportamiento general de todas sus federaciones de prescindir de sus cargos ante una sentencia condenatoria aunque no fuera por corrupción. Pero la ejecutiva sí tiene la facultad directa de excluir a Trinidad Rollán de la Comisión Federal de Listas. Y lo hará, según fuentes conocedoras de esa decisión. Ahora bien, ayer las fuentes oficiales optaron por decir que "la ejecutiva analizará la situación en los próximos días" ya que no hay prisa. Ese órgano no se reunirá hasta el mes de marzo para analizar las candidaturas autonómicas y municipales de mayo. Para ese momento, algunos barones territoriales alzarán su voz para que Rollán sea excluida de esta comisión, que tiene que dictaminar la idoneidad de las listas de toda España. Así lo manifestaron ayer algunos líderes territoriales a este periódico, tras resaltar su sorpresa porque Rollán continúe en el cargo interno.

Pero después de la tensión vivida unos y otros optaron por aparentar normalidad y acuerdo y negar que hubiera discrepancias. "Marcelino Iglesias y Tomás Gómez han intercambiado puntos de vista sobre la decisión, después de resaltar que no se trata de un caso de corrupción personal y, por tanto, la sentencia de inhabilitación no afecta a los cargos del partido", señaló un portavoz oficial de la secretaría de Organización. "La decisión corresponde al PSM porque cada ejecutiva tiene sus competencias", apostilló.

Tampoco hubo una respuesta oficial a la decisión de la ejecutiva sobre la pertenencia de Rollán a la comisión federal de listas: "Esta decisión sí corresponde a la ejecutiva federal y se tomará en unos días".

Las fricciones

- En septiembre de 2008, Tomás Gómez, fue elegido secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) en un congreso en el que saltaron las primeras chispas con la dirección federal.

- El 3 de mayo de 2010, Tomás Gómez acusó a José Blanco de torpedear su candidatura en Madrid.

- El 2 de agosto, Rodríguez Zapatero decidió sus candidatos para Madrid: Trinidad Jiménez competiría por la presidencia de la Comunidad, y Jaime Lissavetzky, por el Ayuntamiento de la capital.

- Seis días después, Zapatero cita a Gómez en La Moncloa para pedirle que dejara paso a Jiménez. Gómez se enroca.

- El 9 de agosto de 2010 se confirmó la celebración de elecciones primarias.

- En una campaña áspera. Rubalcaba dijo de Gómez: "Parece que su mayor activo [....] es ser el hombre que dijo no a Zapatero. Ese activo, si ganara las primarias, es un pasivo. Es una rémora para él y para el partido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de enero de 2011

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