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Amenaza de multa de 600.000 euros a los insumisos del tabaco

Sanidad y las autonomías advierten a los hosteleros que desafían la nueva ley

"Voy a llegar hasta donde tenga que llegar". Rafael León, de 33 años, se muestra tajante por teléfono. Junto a su mujer, regenta la cervecería La Espuma en Cabra (Córdoba) que desafía abiertamente la nueva ley antitabaco. Se enfrenta a una multa de hasta 600.000 euros si no cumple con la nueva normativa desde ayer, cuando la Junta de Andalucía le entregó en mano un requerimiento para que cambie su actitud. Para empezar deberá retirar los carteles fijados en la entrada del local que indican la posibilidad de fumar en el interior.

Este puede ser uno de los primeros casos, pero no el único, en que se amenaza con aplicar la multa máxima prevista en la ley. Lo mismo hará la Comunidad Valenciana con los bares rebeldes de Castelllón. El secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, confirmó que "ambas comunidades han iniciado procedimientos sancionadores, que en algunos casos pueden llevar a sanciones que podrían llegar hasta los 600.000 euros". Olmos destacó que las violaciones de la norma son "tan normales como las que suceden cuando alguien infringe las normas de tráfico". Y consideró "altamente satisfactoria" la colaboración de las comunidades autónomas y los ciudadanos, sobre todo los hosteleros, en la aplicación de la ley del tabaco.

Sanidad dice que el desafío a la norma es "anecdótico" entre 350.000 bares

Aunque la Federación de Hosteleros de España llama al cumplimiento íntegro de la nueva Ley, asegura no estar de acuerdo con la misma y entiende "humanamente" a los insumisos: "Es una contradicción que no se permita fumar y, al mismo tiempo, se amplíe la venta de tabaco en gasolineras y tiendas de conveniencia, tipo 24 horas". La federación considera que apenas siete establecimientos hosteleros se han declarado insumisos en el cumplimiento de la ley, y ninguno perteneciente a la organización. Para Sanidad, la insumisión es "anecdótica" entre los 350.000 establecimientos que sí acatan la prohibición.

Existen otras formas de resistencia a la ley. Los propietarios de varios bares de la localidad valenciana de Chiva han recogido firmas y amenazan con despedir a uno de sus empleados si persisten las pérdidas económicas que, según aseguran, están experimentando desde principios de año, informa Europa Press. "Ahora prefieren tomarse el cafelito en casa y fumarse el cigarro de camino al trabajo", lamenta el propietario de La Espuma. Desde la federación, que representa a 75 asociaciones de hosteleros en todo el país, no han querido cifrar las pérdidas hasta que transcurra al menos un mes desde la entrada en vigor de la ley el pasado día dos, momento para empezar a hacer cuentas. Pero, según José María Rubio, presidente de la misma, "existe una queja generalizada" en la profesión.

El propietario del local andaluz asegura que no dará marcha atrás, aunque recuerda que tardó en tomar la decisión por miedo a la desaprobación de su familia. Lo había comentado con su compañero de profesión y también insumiso José Eugenio Arias, que regenta un mesón en Marbella (Málaga), pero hasta el día antes de Reyes no puso de nuevo los ceniceros sobre los veladores: "Esa tarde noté hasta un 60% menos de beneficio. Tuve que cerrar una hora antes del horario normal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2011