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Las listas de espera en la sanidad crecen en 2010 tras dos años de descensos

La demora media para ser operado se ha reducido en 37 días desde 2004

Las listas de espera en la sanidad pública han aumentado en el primer semestre de 2010 tras acumular dos años de descensos, según datos del Departamento de Salud. El aumento ha sido más notable en los ocho hospitales públicos que gestiona el Instituto Catalán de la Salud (ICS), donde la espera para ser intervenido quirúrgicamente creció entre el 31 de diciembre de 2009 y el 30 de junio de este año en ocho días (hasta los 138 días de demora) y en 14 para someterse a una prueba diagnóstica (hasta los 76).

La Generalitat relativiza estos datos porque en ningún caso superan el periodo de garantía legal, de tres meses para las pruebas y de seis para las operaciones. Otro argumento a favor del Gobierno catalán es que en 2004, al poco de su llegada al poder, las esperas en la sanidad pública superaban ampliamente los cinco meses y, desde entonces, se han reducido en 37 días.

La espera en Sant Rafael para varices es de un mes, en Vall d'Hebron, de nueve

Más de 53.600 pacientes esperan para someterse a una intervención

Según datos de junio, un total de 53.610 personas estaban pendientes de entrar en el quirófano para operarse de una de las 14 patologías que controla el Departamento de Salud. Si la intervención se realiza en un hospital de la red concertada, el paciente deberá aguardar una media de 119 días, tres días más que en 2009, mientras que si tiene que asistir a uno de los ocho hospitales públicos del ICS, esa espera se prolongará hasta 138 días, ocho más que el año anterior. El promedio español es de solo 61 días, casi la mitad que en Cataluña.

No obstante, los plazos no son homogéneos en el conjunto de la red sanitaria, pues se dan notables diferencias de demora entre un hospital y otro, incluso situados en una misma ciudad. El plazo de espera, por ejemplo, para una operación de juanetes en el hospital de Sant Pau es de 11,38 meses, y en los del Mar y la Esperança, de 12 meses. Sin embargo, en la mutua Aliança y en la clínica Platón alcanza los dos meses. Los cinco están situados en Barcelona.

El caso más chocante se da en Vall d'Hebron. En este centro la demora para una operación de varices se sitúa en nueve meses, mientras que 100 metros más allá, en la misma acera, en el hospital de Sant Rafael no alcanza el mes y medio.

Otro tanto ocurre en el Vallès Occidental. El hospital Parc Taulí de Sabadell acumula una lista de espera que roza los nueve meses para realizar una artroscopia, mientras que en los dos centros de Terrassa apenas llega a la mitad. Según el sindicato Comisiones Obreras, estos contrastes son incomprensibles, sobre todo que el Departamento de Salud no derive pacientes de uno a otro hospital, un derecho de los usuarios.

Francesc Brossa, responsable en funciones del área de calidad del Servicio Catalán de la Salud, señala que un escaso número de personas pide cambiar de centro asistencial para someterse a una operación "porque confían en su médico de siempre y prefieren esperar a que este les opere". CC OO, por su parte, reclama una mayor transparencia en la información que proporciona el ICS para que el paciente conozca la duración exacta de todo el proceso asistencial, desde su primera visita hasta la intervención.

Los tiempos de espera quirúgicos se han incrementado en Cataluña a pesar de realizarse 2.000 intervenciones más, hasta alcanzar las 85.200 durante el primer semestre. Este desfase, según Brossa, se explica por la presión asistencial, que se ha incrementado entre el 1% y el 1,5%. En cambio, han disminuido las visitas a urgencias y a los ambulatorios que no repercuten, en opinión de Brossa, en las oscilaciones de los plazos de demora.

La región sanitaria con un mejor comportamiento es la del Alto Pirineo y Aran, donde el plazo medio de espera quirúrgica se sitúa en tan solo un mes y medio. En el otro extremo se sitúan la Cataluña Central y Barcelona, con demoras de cinco y cuatro meses, respectivamente.

Por su parte, las listas de espera de pruebas diagnósticas tuvieron un incremento notable, especialmente en los hospitales gestionados por el ICS (de 62 a 76 días), mientras que la media de todos los centros catalanes solo subió dos días, hasta 48, cinco días menos que en el conjunto de España. En junio de 2010, había más de 144.000 personas esperando una prueba, 44.000 menos que en diciembre de 2006.

La puesta en marcha de nuevos equipos de resonancia magnética en el hospital Verge de la Cinta de Tortosa y en el de Viladecans ha sido clave para una drástica reducción de la espera a pesar del considerable aumento del número de pacientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de diciembre de 2010