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Caos sin precedentes en los aeropuertos | El impacto en los viajeros

Más de tres millones de pasajeros en vilo por un paro imprevisto en el puente

El desbarajuste también afecta los aviones que sobrevuelan España

Este es uno de esos puentes de la Constitución que caía bien, es decir, que caía largo: el primer día festivo, el 6, de la Constitución, en lunes; y el de la Inmaculada Concepción, el 8; con lo que son muchos los españoles que se programaron una buena escapada de cinco días justo antes de Navidad. AENA, el ente público que gestiona los aeropuertos, tenía desde ayer y hasta el final del puente más de 25.000 vuelos con cuatro millones de asientos ofertados. Los pasajeros que ayer tenían comprados billetes para esos aviones debían estaban en vilo por el parón imprevisto de los controladores aéreos y buena parte de ellos, los afectados por los vuelos que no partieron. De los casi 5.000 programados, solo operaron 3.300.

Controladores de algunos centros se presentaron pero prestaron servicios

El presidente de AENA, Juan Ignacio Lema, hizo un primer cálculo por la tarde y estimó que la huelga encubierta de los controladores aéreos afectaría a unos 250.000 pasajeros entre las 17.00 horas, momento en que comenzó la epidemia de bajas, y las doce de la noche. A medida que avanzó la jornada, con ya 1.700 vuelos afectados y a razón de unos 200 pasajeros por avión, otras fuentes de AENA lo elevaron a unos 330.000 viajeros perjudicados.

Además de todos esos turistas que planeaban partir y aterrizar en algunos de los aeropuertos españoles, los perjudicados también a todo aquel avión que debía sobrevolar el espacio aéreo español aunque no tuviera como destino España. Eso significa que el colapso de los centros de control provocó un buen desaguisado en el tráfico aéreo de toda Europa.

Los vuelos cancelados en Madrid-Barajas hasta la medianoche del viernes al sábado fueron 467 de los 1.297 previstos, mientras que en El Prat de Barcelona se suspendieron 259 de los 883 vuelos que iban a operarse. El centro de Madrid es el que tiene el conflicto más enquistado.

Aun así, y con la orden de militarización firmada ya, los controladores aéreos del turno de noche en Canarias acudieron a sus puestos, al igual que cinco de los 16 que trabajan en las instalaciones de Palma de Mallorca, por lo que los aeropuertos de ambos archipiélagos estaban preparados para operar. Sin embargo, fuentes AENA señalaron que los profesionales se encontraban en sus puestos pero sin prestar el servicio.

Los trabajadores canarios iniciaron su turno una hora después que el de sus compañeros del resto de España, debido a la diferencia horaria. Los cinco controladores del turno de noche de Barajas se presentado a las 22.00 horas a sus puestos, pero no podían trabajar porque dependen a su vez de sus compañeros del centro de Torrejón, que se negaron a firmar la hoja de servicio necesaria para comenzar a operar.

En Barcelona empezaron a operar 15 aviones aviones al incorporarse suficientes controladores para reabrir el aeropuerto, pero la actividad cesó a medianoche. Mientras tanto, en Sevilla se presentaron siete de los 11 controladores del turno de noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de diciembre de 2010