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Caos sin precedentes en los aeropuertos

Indignación ante el caos en los aeropuertos

El conflicto atrapa por sorpresa a cientos de miles de viajeros que se disponían a iniciar el puente más largo del año

Largas colas de pasajeros se acumularon ayer por la tarde en el aeropuerto de Madrid Barajas después de que los controladores aéreos abandonaran de forma masiva su puesto de trabajo. Los pasajeros se armaron de paciencia y formaron largas colas que iban de punta a punta de la terminal. Llegaron a colapsar los servicios de información y de reclamaciones de la compañía Iberia y de AENA. "Es una vergüenza que siempre tengamos que pagar los mismos, los que queremos llegar a casa después de una jornada de trabajo", comentó María Alejandra, una pasajera que iba a Bélgica y que vio cómo el inicio de su fin de semana se posponía.

En el aeropuerto de Barajas se cancelaron 507 vuelos (248 llegadas y 259 salidas) a partir de las 19.00 de ayer. Las pantallas de salidas ponían, pese a que el embarque estaba cerrado, que los pasajeros podían facturar. En algunos ponía incluso auto chek-in, lo que llevó al enfado de más de un pasajero. Donde sí constaban los retrasos generalizados era en la zona de llegadas, donde el goteo de pasajeros continuó hasta cerca de las ocho de la tarde en que cesó prácticamente toda la actividad.

El enfado de los pasajeros era patente ya que muchas personas tenían confirmadas sus vacaciones para el puente de la Constitución. Mucha gente optó por un cambio de billetes para hoy por la mañana o la devolución del importe. "Tenemos que ir a Alicante y no sé cómo lo haremos, pero desde luego tenemos que salir de aquí sea como sea", decía Alejandro, junto con su esposa y su niño pequeño.

En la flamante Terminal 4 de Madrid se formaron ayer decenas de filas, completamente desorganizadas, de usuarios sin respuesta a sus vacaciones fallidas. "Tengo el coche en el aeropuerto Palma", narraba el mallorquín Toni Antich, "y mañana salgo desde la isla rumbo a Nueva York con escala en Madrid". Antich salvará sus vacaciones quedándose en Madrid y pagando a su vuelta mucho más por estacionar su turismo.

Un operario anónimo no recordaba haber visto cerrar la T-4 "desde la bomba de ETA y el accidente de Spanair". A Felipe Canillas, salmantino, que viajaba con mujer e hijo, la agencia le dijo que no abandonase la terminal hasta que junto a su vuelo no pusiese "cancelado", so riesgo de perder el dinero invertido. En el lado opuesto, los portugueses Pedro Almeida y Luis Rodrigues no se moverían hasta que no les pagasen un hotel. Todas las historias iban acompañadas de improperios y demás lindezas hacia los controladores.

GALICIA La niebla agravó una jornada de descontrol

Más de 20.000 personas se vieron afectadas ayer en los tres aeropuertos gallegos por los paros de los controladores aéreos. Por la mañana, el aeródromo más colapsado fue Lavacolla (Santiago), donde hace ya una semana que el personal de la torre de control tomó la determinación de reducir su jornada una vez alcanzadas las horas laborales del convenio. La situación se complicó a causa de la niebla espesa, que impidió las maniobras en los escasos momentos en que los controladores volvían a sus puestos. Por la tarde, después de que se produjese el abandono masivo y concertado de estos empleados de AENA, el caos también se extendió a los otros dos aeropuertos (Peinador en Vigo y Alvedro en A Coruña), que ya llevaban todo el día sufriendo retrasos.

Entre los viajeros que vieron frustrados sus planes para el puente se encontraban, por ejemplo, los participantes de un concurso de baile que se celebraba en Salou. Los pasajeros habían pagado no sólo el billete, sino también el hotel y la costosa inscripción del certamen. A modo de protesta, decidieron ponerse a bailar en el aeropuerto de Lavacolla, momento en que intervino la policía forzando a los jóvenes a retirarse. En este aeropuerto había personas que llevaban hasta 24 horas de viaje, como un hombre que venía de Málaga, vía Madrid, y que estuvo obligado a pernoctar en Barajas.

COMUNIDAD VALENCIANA Colas para reclama a AENA

El cierre del espacio aéreo español por la baja masiva de controladores obligó también al cierre operativo de los aeropuertos de Manises (Valencia) y L'Altet (Alicante). Centenares de pasajeros esperaban anoche sin saber cuándo podrían volar. En Manises eran seis los aviones que se quedaban en tierra. Sus destinos eran París, Madrid, Londres, Ibiza, Palma de Mallorca y León. No hubo altercados, pero sí nervios y mucho enfado. La cola para pedir una hoja de reclamación en el mostrador de Aena era interminable. En L'Altet también había preocupación y nervios. Y poco antes de las 22.00, un total de 29 vuelos de salida y llegada habían sido anulados. Aunque los controladores estaban en sus puestos, según fuentes del aeropuerto, hubo retrasos en el resto de vuelos previstos (también por el mal tiempo en aeropuertos europeos)

BARCELONA-EL PRAT Los pasajeros, del desconcierto a la ira

En el aeropuerto de El Prat de Barcelona mantuvieron la esperanza de salvarse del caos hasta el último momento. A las 18.30, cuando Madrid quedó aislado por aire, fuentes de Aena aseguraban que había bajas de algunos controladores en el aeropuerto barcelonés y en el centro de control de Gavá (Barcelona). "Pero de momento no está cerrado. Ya veremos cómo evoluciona", dijeron. Evolucionó hasta el cierre.

El nerviosismo tomó el aeropuerto barcelonés cuando se anunció la cancelación de las frecuencias a ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, São Paulo y Ciudad de México. A las 20.00, quedaban todas las salidas anuladas excepto las de Andalucía. Los pasajeros pasaron del desconcierto de media tarde a la ira ya por la noche. Se lanzaron a los mostradores de información y la única respuesta que obtuvieron es que debían buscar otra vía para llegar a su destino. "No informan de nada. Tengo la radio puesta porque saben más los medios de comunicación que los trabajadores del aeropuerto", lamentaba un estudiante de veinte años. Según pasaban las horas el tono general de enfado entre los pasajeros subía. La mayoría de los insultos iban dirigidos hacia los controladores. Ayer fueron cancelados en El Prat 150 vuelos y hubo 15.000 pasajeros afectados.

Muchos pasajeros, tras enterarse del caos, trataron de optar por el tren, pero los billetes por ejemplo a Madrid estaban agotados desde las siete. Los que se dirigían a Baleares no tuvieron demasiada suerte tampoco con el ferry, también al completo a última hora.

Tras el cambio de turno de controladores aéreos en El Prat, alas 22.00, tres vuelos despegaron del aeropuerto barcelonés. Según una portavoz de Aena, los trabajadores se sentaron en sus puestos antes de que el presidente firmara el decreto de militarización. Los vuelos eran de las compañías KLM (2) y GermanWings.

ANDALUCÍA Las colas en las compañías aéreas, abarrotadas

El aeropuerto de Málaga había cancelado ocho vuelos al cierre de esta edición. Málaga tenía programada la salida de 21 vuelos ayer por la noche y la previsión era que se suspendieran todos. Por megafonía, el aeropuerto estuvo informando de que las cancelaciones se estaban produciendo por el "abandono masivo" de sus puestos de trabajo de los controladores. En el aeropuerto de Málaga, el ambiente entre los clientes era de resignación a la espera de que se resolviese la situación. Se produjeron algunas colas, pero no grandes aglomeraciones.

El aeropuerto de Sevilla permanecía abierto al cierre a las 21.30 y había alrededor de medio centenar de vuelos afectados. La previsión era que el aeropuerto sevillano cerrase a lo largo de la noche. Centenares de usuarios se agolparon ante el mostrador de AENA y exigieron la hoja de reclamaciones. Las colas de las compañías aéreas estaban abarrotadas también de gente nerviosa y enfadada y hablando por el móvil preguntando qué estaba ocurriendo.

PAÍS VASCO La Ertzaintza monta vigilancia

Un total de 26 de los 144 vuelos programados en el aeropuerto vizcaíno de Loiu, fueron suspendidos ayer tras la huelga encubierta de los controladores aéreos, que abandonaron sus puestos a las 20.00. De los 18.000 pasajeros que tenían que volar desde Vizcaya, unos 3.000 se quedaron en tierra,. En Vitoria también se canceló el vuelo a Madrid y varios de los de carga que tenían prevista su llegada. Varios pasajeros fueron desembarcados después de entrar al avión y sus maletas devueltas. Aunque no se produjeron altercados, la Ertzaintza envio cinco furgonetas al aeropuerto de Loiu a partir de las ocho de la tarde.

A las 22.00 todavía quedaban en el aeropuerto varios cientos de personas intentando obtener información sobre las próximas salidas. Sin embargo, en Loiu no hay operaciones nocturnas. Muchos de ellos firmaban sus partes de reclamaciones. De momento las compañías sólo tienen que hacerse cargo de aquellos pasajeros en tránsito. En el momento de la suspensión de las operaciones estaban en tierra 15 aeronaves.

Al minuto

- 9.24. El sindicato USCA comunica que ha convocado a una asamblea permanente en todos los centros de trabajo para valorar las medidas que tome el Consejo de Ministros.

- 14.00. El Gobierno informa de que ha aprobado un decreto ley en el que aclara que en el cómputo de horas máximas anuales no se incluyen ni los permisos ni bajas.

- 16.00. USCA convoca de urgencia una rueda de prensa para las cinco de la tarde. Rechaza el decreto del gobierno pero no avanza si habrá movilizaciones.

- 17.50. Un portavoz de USCA comunica que al parecer en Madrid algunos controladores han abandonado sus puestos.

- 20.40. El ministro anuncia que las 21.30 entrará en vigor el decreto que permite militarizar el control de tráfico aéreo.

- 20.30. Zapatero firma la militarización de los controladores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de diciembre de 2010

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