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"Las cuotas voluntarias de las familias son imprescindibles para nosotros"

La escuela concertada madrileña se siente atacada. Representantes de las tres patronales, cooperativas y padres rompieron ayer su "tradicional silencio" (según definición propia) para defender las cuotas que pagan las familias. Estas cuotas "son una práctica generalizada e imprescindible" para ellos, según un comunicado. Los portavoces de la concertada creen que los padres tienen información suficiente, son voluntarias y aceptan pagarlas. Su manifestación llega tras el anuncio de la Consejería de Educación de que el próximo curso mandará instrucciones a todos los centros concertados para que aclaren la voluntariedad de esas cuotas. Educación investiga además los pagos en un centro concertado de San Sebastián de los Reyes (Trinity College), al que pide que devuelva parte de los cobros por considerarlos irregulares. La consejera Lucía Figar aseguró además en la Asamblea que investigan otros ocho centros por posibles irregularidades.

"El caso del Trinity es el primero que veo en 10 años; no sé cuáles son los demás ni creo que lo sepa nadie", cuestionó ayer Eduardo García, secretario general de Concapa (Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos) en Madrid. "Lo excepcional no debe ensombrecer la práctica habitual", añadió Emilio Díaz, secretario autonómico de Escuelas Católicas de Madrid (FERE). Recuerdan que las cuotas se aprueban en consejos escolares en los que participan los padres y aseguran que son "perfectamente asumibles por las familias", aunque no ofrecen una horquilla de precios. "La demanda que tenemos en los centros nos indica que esas cuotas son asequibles", prosiguió Alfonso Aguiló, presidente de AMEPE (Asociación Madrileña de Empresas Privadas de Enseñanza). Según sus estimaciones, el dinero de las Administraciones cubre entre el 60 y 65% de los gastos, por lo que "es imprescindible la aportación solidaria de las familias".

Los representantes de la concertada manifestaron su "sorpresa" por la aprobación de una desgravación fiscal para los padres que llevan a sus hijos a centros privados "que va a suponer un importante esfuerzo fiscal de la Comunidad". Madrid es la única región que permite desgravarse hasta 900 euros a familias con ingresos de 30.000 euros por miembro. "Pedimos un esfuerzo de las Administraciones públicas y el Gobierno de Madrid por mejorar las condiciones económicas de los conciertos", según el comunicado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2010