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LOS PAPELES DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO | La infiltración de La Habana en Latinoamérica

Morales padecía un tumor grave en la nariz

Aquejado de fuertes dolores de cabeza y sinusitis aguda, el mandatario pospuso la operación por su agenda política - Fue intervenido en La Paz por médicos cubanos

Una pequeña molestia puede ser la tapadera perfecta de una grave enfermedad. Y más en un momento político crucial para un país. Así lo confirman diversos mensajes enviados a principios de 2009 entre Sudamérica y Washington sobre la salud del presidente boliviano, Evo Morales, embarcado en esos momentos en la aprobación en referéndum de la nueva Constitución boliviana, la piedra angular de la refundación de Bolivia.

Oficialmente, Morales tenía pequeñas molestias debido a los problemas que le daba el tabique nasal y que le generaban ligeras sinusitis. Sin embargo, una comunicación de la Embajada estadounidense en Brasilia a primeros de enero de 2009 confirmaba lo que hasta entonces había sido un rumor en algunos círculos bolivianos. El presidente Evo Morales padecía un tumor grave en las cavidades óseas anexas a la nariz y la frente y conocidas como senos. El más frecuente, según fuentes médicas, es en el seno pegado a la nariz.

El hecho fue revelado durante una conversación entre el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, con el embajador estadounidense ante el Gobierno de Brasilia, Clifford Sobel. Según informó el diplomático estadounidense a Washington, la cosa era seria. Tanto que, conocedor de la enfermedad, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ofreció a su homólogo boliviano tratamiento en un hospital de São Paulo. Para entonces, Morales sufría una sinusitis aguda provocada por el tumor que le producía intensos dolores de cabeza y otitis agudas. Tanto que, según reconocía el propio Ejecutivo boliviano pero ocultando la causa, le obligaba a suspender visitas oficiales y algunos encuentros.

Pero el ofrecimiento brasileño no casaba con el calendario político de Morales. El referéndum constitucional estaba previsto para el día 25 de enero y el mandatario boliviano estaba en plena campaña de una pugna electoral que de salir mal supondría la muerte política del líder indígena. Morales declinó la invitación de Lula y decidió posponer la intervención. Los efectos de la enfermedad se hacían notar y el mandatario boliviano aparecía ante sus interlocutores en las entrevistas que mantenía con una evidente falta de concentración, algo muy poco habitual en él.

Apenas 24 horas después de que en Washington se recibiera la noticia del tumor de Morales, desde La Paz se informaba de que el presidente tenía previsto viajar a España pasada la votación. Oficialmente para someterse a una operación de "desviación del tabique nasal", aunque políticos bolivianos confirmaban que efectivamente se trataba de un tumor y de que la primera opción que había manejado el presidente boliviano era La Habana. Finalmente, Morales entró al quirófano el 4 de febrero de 2009. Aunque la intervención quirúrgica se llevó a cabo en La Paz, fue realizada por un equipo de cirujanos cubanos.

Las comunicaciones con Washington no vuelven a mencionar posteriormente el asunto del tumor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2010