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CARTAS AL DIRECTOR

Cameron reforma las universidades

Universidad de Londres. Reino Unido

Me gustaría hacer algunas puntualizaciones sobre las informaciones que han aparecido en las últimas semanas sobre las protestas de estudiantes y profesores en Reino Unido. Estas no se deben solo a la subida de las tasas -de 3.000 a 9.000 libras por año-. Ese es solo un aspecto de la reforma total de la educación universitaria propuesta por el Gobierno conservador.

La principal medida es la reducción a un mínimo (en un 80%) del presupuesto público dedicado a la enseñanza universitaria. En la actualidad, todas las universidades inglesas, desde Oxford hasta las más recientes, se financian principalmente con el dinero que reciben del Estado. En el nuevo modelo, las universidades tendrán que pasar a financiarse con los ingresos de las tasas universitarias (con un costo máximo anual de 9.000 libras), en un mercado libre. Se propone una privatización total de la universidad pública.

El resultado previsible de este modelo de mercado puro es la desaparición de muchas universidades por falta de estudiantes que puedan permitírselas, y una situación penosa para las que sobrevivan, que se focalizarán en estudios que ofrezcan la promesa (real o falsa) de altos salarios en el futuro.

A pesar de la constante referencia al modelo "americano", este plan no se puede equiparar con el sistema estadounidense, que es en su inmensa mayoría público, y donde las instituciones privadas de élite ("ivy league") se financian con las donaciones de ex alumnos y de fundaciones privadas tanto como por las tasas.

En resumen, estamos hablando de un ataque frontal a la supervivencia de la educación universitaria en Reino Unido. Es un plan de una radicalidad ideológica y de una corteza de miras inaudita, difícil de entender incluso en términos de planificación económica, puesto que Reino Unido claramente necesita una fuerza de trabajo más educada si quiere salir de la crisis. La protesta de estudiantes y profesores, en sus objetivos, es muy moderada; el lema principal de la manifestación era: "La educación es un derecho, no un privilegio". ¿Quién se atreve a cuestionar este principio?

Al parecer el Gobierno de su majestad británica. Y este es solo uno de los cortes salvajes que van a realizarse también en otras áreas -sanidad, servicios sociales, cultura...-. No son los punks quienes dice que no hay futuro, es el Gobierno británico. Como dijo alguien después de la manifestación, nosotros no somos los vándalos, son ellos. Nosotros defendemos la civilización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de noviembre de 2010