Aguirre solo construye siete de los 50 aparcamientos en estaciones prometidos

La crisis y la dificultad para obtener suelo frenan las nuevas plazas

EL PAÍS

Aparecen como una solución en todos los manuales de movilidad sostenible y los gurús antiatasco los recomiendan para conseguir un tráfico fluido. Son los aparcamientos disuasorios, ideados para que el vecino de la periferia que quiere entrar en Madrid deje su coche cerca de una gran estación (preferiblemente de tren o de metro) y se adentre en la ciudad en transporte público. La Comunidad de Madrid, consciente de su utilidad, prometió 50 estacionamientos "vigilados y seguros" en su último programa electoral. Pero, a medio año de las elecciones, solo se han inaugurado el 15%. La mayoría se han quedado por el camino.

La región cuenta con siete estacionamientos nuevos (ver mapa) con 5.470 plazas concentradas principalmente en el suroeste de la ciudad. Otros 18 se encuentran en distintas fases de planificación, de los que una decena se sitúan en la capital y otros ocho en el área metropolitana. La mayoría se han planeado junto a la A-1 (Barcelona) y la A-6 (A Coruña). Suman 22.000 plazas más, según los datos facilitados el viernes en la Asamblea de Madrid por el gerente del Consorcio Regional de Transportes, José Manuel Pradillo. Pero ninguno de ellos abrirá de aquí a final de legislatura, según confirma un portavoz de la Consejería de Transportes e Infraestructuras.

Los nuevos estacionamientos suman un total de 5.470 plazas
"Es difícil impulsarlos, no son rentables", explican en el Consorcio

Pradillo compareció en la Asamblea a petición del diputado socialista Modesto Nolla, que le recordó que circulan mapas y propuestas de emplazamientos desde mucho antes de la campaña electoral. El Ayuntamiento de Madrid presentó un mapa con 54 emplazamientos y firmó un convenio con el Consorcio Regional de Transportes en 2006 que les comprometía a crear 50.000 plazas en estacionamientos distribuidos entre la A-42 (Toledo), la carretera de Colmenar (M-607) y las seis autovías nacionales. En las radiales también están pendientes carriles Bus-VAO como el de la A-6 proyectados por el Ministerio de Fomento para agilizar el tráfico.

El Consorcio incluye ahora entre los siete aparcamientos construidos el que ofrece 1.500 plazas en cinco plantas subterráneas de Ciudad Universitaria. La obra se inauguró finalmente en 2009, después de 15 años de esperas y desavenencias entre Administraciones. La concesionaria cobra una media de dos euros por ocho horas. A pesar de los bajos precios y de que facilita abonos mensuales y trimestrales y descuentos para el personal universitario, solo un tercio de sus plazas estaban en uso antes del verano.

"Si un aparcamiento disuasorio es difícil de defender en tiempos de bonanza porque no es rentable, lo es más aún en periodo de crisis", explicó Pradillo en la Asamblea para justificar en parte el retraso. "Ofrecemos tarifas de uno o dos euros y, aún así, los ciudadanos no entran". Más allá de la crisis que ha frenado todo tipo de nuevas infraestructuras, hay una dificultad añadida: el espacio.

"No resulta fácil obtener suelo y eso complica la construcción", aseguró Pradillo, quien reclamó que se reserven terrenos en los nuevos planes generales de ordenación urbana que desarrollen los Ayuntamientos y junto a las estaciones previstas en la ampliación de la red de Cercanías anunciada por Renfe.

Aparcamiento subterráneo de la Ciudad Universitaria, uno de los siete construidos.
Aparcamiento subterráneo de la Ciudad Universitaria, uno de los siete construidos.GORKA LEJARCEGI

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de noviembre de 2010.

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