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Benedicto XVI llega a Barcelona

Pantallas gigantes para evitar aglomeraciones en la Sagrada Familia

Los Mossos adelantan el cierre del perímetro a las seis de la mañana

La posibilidad de que la gente acuda a los alrededores de la Sagrada Familia mañana confiados en poder acercarse al templo y originar aglomeraciones ha llevado al Ayuntamiento de Barcelona a colocar -y pagar- dos pantallas gigantes a la altura de Diputació-Marina y Consell de Cent-Marina. Donde la avenida tiene su máxima amplitud. El dispositivo de seguridad de la mañana del domingo también se ha adelantado una hora.

Entre la medianoche de hoy y las seis de la mañana solo podrán entrar en la zona cero vecinos y comerciantes con acreditación. Se trata del área comprendida entre Sicília, València, Padilla, Roselló y Còrsega. A partir de las seis, esa misma limitación se extenderá a otras manzanas. En este segundo círculo podrán entrar familiares y visitantes de los vecinos, siempre que los recoja el propietario del piso en el centro de control. Los clientes de hoteles deberán demostrar que están alojados allí.

El Consistorio pide que se use el transporte público para desplazarse

La policía no descarta cerrar completamente los accesos al templo

Ayer se empezó a resentir toda la zona de los cortes de tráfico por los preparativos; la colocación de las 36.000 sillas y el montaje de las tribunas y de las pantallas. La calle de Sicília y la de Sardenya se cortaron al tráfico -excepto el de los vecinos- desde València a Còrsega. Esos cortes, además del parcial de Provença, la reducción a dos carriles de Marina y el constante ir y venir de camiones y furgonetas de montaje de tribunas y pantallas causaron un considerable lío. Por si eso fuera poco, camiones municipales retiraban motocicletas aparcadas en las aceras y desmontaban papeleras. Todo ello con cientos de turistas haciendo cola para visitar la Sagrada Familia y más, todavía, contemplándola desde el exterior. Los más avispados -que fueron muchos -no dudaron de echar mano de las sillas que se descargaban en la calle de Sardenya para sentarse cómodamente y ver las imágenes que proyectaba una de las pantallas de la construcción del templo.

"Lo único bueno de esta movida es que hay policía por todos los lados", decía la dependienta de una zapatería de la avenida de Gaudí. Y razón no le falta. El dispositivo de seguridad de la visita del Papa es uno de los mayores que ha vivido la capital catalana en la última decada. Puede compararse, por sus dimensiones, con el que se realizó en 2002 durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE. Están implicados miles de agentes de los distintos cuerpos policiales. Una de las medidas que prevén los Mossos d'Esquadra es restringir totalmente el acceso a las zonas de seguridad en el caso de que haya un exceso de aforo en el entorno de la Sagrada Familia.

Las restricciones también van a afectar a la movilidad. Las estaciones de la Sagrada Família (líneas 2 y 5) estarán cerradas desde la medianoche del sábado hasta el domingo a primera hora de la tarde. Para acudir al acto de consagración del templo, Transportes Metropolitanos de Barcelona recomienda apearse en las paradas de Verdaguer (línea 4), Sant Pau/Dos de Maig (5) y Encants (2). TMB también desviará, hoy y mañana, el recorrido de diversas líneas de autobús.

La salida 28 de la Ronda Litoral (plaza de las Glòries) estará cortada mañana en sentido Llobregat, igual que el tronco central de la autopista C-31 de entrada a la Gran Via. Las restricciones se alargarán desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde. La visita del Papa el domingo coincide con una jornada de huelga en los Ferrocarrils de la Generalitat. Los servicios mínimos, fijados en el 50%, funcionarán entre las 6.30 y las 9.30 horas y entre las 17.00 y las 20.00 horas. El resto del tiempo no habrá trenes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010