La fiebre del bono catalán

Sale a la venta la deuda pública al 4,75% de interés - Las entidades dicen que la demanda superará la oferta - Muchas oficinas han permitido reservar

Sólo han pasado 12 días desde que la Generalitat confirmó que iba a emitir bonos para que los ciudadanos pudieran invertir en deuda catalana. Hasta hoy no había lanzado ni siquiera una campaña publicitaria. Aún así, a las oficinas bancarias ya hace días que acuden muchos inversores buscando asegurarse los bonos. El abultado interés que ofrece la Generalitat, del 4,75% en un año, ha sido suficiente promoción. Hoy se pueden solicitar formalmente las obligaciones, pero algunas entidades llevan días realizando reservas.

"Tenemos hecha una lista donde vamos apuntando a los clientes que quieren bonos. Les ofrecemos guardárselos", explica a una clienta un trabajador de una oficina de La Caixa. "Sabemos que habrá mucha demanda, así que no podemos asegurar que al final pueda invertir todo lo que quiera", le explica. ¿Una estrategia para animar la colocación? No es la única entidad que augura un buen resultado para la emisión. "Es una magnífica operación para los clientes", explicó ayer Jaume Guardiola, consejero delegado de Banc Sabadell.

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Además de un buen interés, no se aplicará ningún recargo ni comisiones a los clientes por comprar bonos. Pero, eso sí, los interesados que acudan a comprar a una entidad, deberán tener una cuenta abierta ahí.

A pocas horas de comenzar el periodo de suscripción de deuda catalana, ayer las oficinas no conocían muchos detalles. Instaban a los clientes a reservar los bonos y a acercarse hoy. En algunas oficinas recomendaban pedir todo lo posible. "Si hay prorrateo porque no hay suficiente para todos los interesados, seguramente se facilitará un porcentaje de lo solicitado. Si no está seguro de comprar un bono o dos, encargue dos. Así si hay prorrateo igual le queda uno y medio", aconsejaba una cajera. El prorrateo significa que, si la demanda supera la oferta, las entidades harán un reparto de los bonos a su disposición entre los clientes.

"Es una operación relevante. Es muy probable que haya mucha demanda, y no solo en Cataluña", aseguraron ayer fuentes de La Caixa. La salida de los bonos, explican otras fuentes financieras, se ha demorado dos días precisamente porque había algunas entidades que se interesaron a última hora y había que especificar el sistema de reparto entre las cajas en el caso de que la emisión se quede corta. La suscripción comenzará hoy, después de que ayer se ultimara el texto para el Diari Oficial de la Generalitat.

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El plazo para comprar bonos estará abierto hasta el 12 de noviembre. El 19 de noviembre se entregarán. Esa semana intermedia se estudiará si la emisión cubre todas las peticiones. Si es insuficiente (las peticiones superan los 2.500 millones) se estipulará un sistema de prorrateo, es decir, de reparto equitativo. La Generalitat, dice, tratará de garantizar que todos los inversores puedan comprar, al menos, un mínimo. El dinero será devuelto, con sus intereses correspondientes, el 21 de noviembre de 2011. Por cada 1.000 euros invertidos, se recibirán 1.047,5 euros.

Finalmente, 23 entidades participarán. Son, por orden de deuda que se han comprometido a colocar: La Caixa (500 millones), CatalunyaCaixa (490 millones), Banc Sabadell (185 millones), Barclays (150 millones), Unnim (70 millones) y Caixa Penedès (70 millones). Con otras cantidades menores participan Deutsche Bank, Fibanc, Caixa d'Enginyers, Banco Pastor, Unicaja, Caja Granada, Sa Nostra, GVC Gaesco, Bankpime, Caixa Laietana, Caja Murcia, Ahorro Corporación, CAI, Ibercaja, Caixa Girona, Caja Vital y Caixa d'Ontinyent. "En el caso de que haya que prorratear la emisión, cada entidad dispondrá de más o menos porcentaje según cuánta emisión haya aceptado asegurar", y, por tanto, se haya comprometido a quedarse si los inversores no la quieren, explica la Generalitat.

La emisión puede ser un buen negocio también para las entidades: cobrarán de parte de la Generalitat el 3% de interés por la colocación de los primeros 1.890 millones de euros y a partir de entonces, el 2% hasta el tope estipulado de la emisión, de 2.500 millones (en este segundo tramo no hay seguro bancario). Además, como reconoció ayer el director financiero de CatalunyaCaixa, Carlos Paz, puede convertirse en una oportunidad para captar futuros clientes. En total, los primeros 1.890 millones le costarán a la Generalitat el 7,75% de interés.

A pesar de que la emisión, según señaló la Generalitat, va dirigida principalmente a pequeños inversores, el límite máximo se ha fijado en dos millones de euros por persona y ha quedado abierta también a empresas.

El consejero de Economía, Antoni Castells, aseguró hace una semana que comprará bonos. Invitaba al presidente José Montilla y a Artur Mas, líder de CiU, a hacer lo mismo. Sin embargo, ninguno de los dos ha querido revelar si lo hará. El secretario general de ICV, Joan Herrera, señaló ayer que aún no se ha decidido. Sí lo ha pensado ya el líder de ERC, Joan Puigcercós: "Yo no compraré porque no tengo dinero", bromeó. En la misma línea se posicionó días atrás Alicia Sánchez-Camacho, líder del PP. Más contundente fue Albert Rivera, presidente de Ciutadans. Según informa Clara Blanchar, dijo que no comprará porque ha invertido en el crédito para costear la campaña de su partido. "En cualquier caso, nunca he comprado dinero público. Prefiero gestionar mi dinero yo, que dejar que lo haga la Generalitat", zanjó.

Sobre la firma

Cristina Delgado

Es subdirectora y se encarga de la edición digital de EL PAÍS. Antes fue redactora jefa de Economía, sección en la que se incorporó al periódico, en 2008. Licenciada en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, ha realizado el máster UAM-ELPAIS y posgrados de información económica y gestión.

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