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Pincha la consulta independentista de Tarragona

Ni la cercanía de las elecciones autonómicas en Cataluña ni el todavía reciente recorte del Estatuto por parte del Tribunal Constitucional motivaron ayer a los ciudadanos a participar en la consulta independentista -sin valor legal alguno- que se celebró en Tarragona y otras cinco localidades catalanas. Solo un 6,5% de los llamados a votar por la plataforma de entidades independentistas respondió a la convocatoria. Y eso que Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y los dos nuevos partidos independentistas que aspiran a hacerse un hueco en el Parlamento autónomo se emplearon a fondo. En anteriores consultas había votado hasta el 27% de la población.

En Tarragona votaron el 5% de los mayores de 16 años empadronados en el municipio. Uno de los que lo hicieron fue el vicepresidente del Gobierno catalán y defenestrado líder de ERC, Josep Lluís Carod Rovira. Este admitió que la consulta de ayer tiene poca relevancia, pero volvió a llamar a que los catalanes planteen un órdago a España y convoquen una consulta vinculante en 2014, justo cuando se cumplirán 300 años de la caída de Barcelona ante las tropas borbónicas y de los decretos de Nueva Planta.

ERC aprovechó la consulta de ayer para lanzar un nuevo desafío a sus socios de gobierno del Partit dels Socialistes (PSC). Las urnas de votación de Rubí (Vallès Occidental) eran las mismas que el 28 de noviembre utilizará el Departamento de Gobernación de la Generalitat para la votación en unas elecciones oficiales. Fue este departamento, en manos del republicano Jordi Ausàs, el que prestó las urnas a espaldas del presidente de la Generalitat, José Montilla. La utilización de medios públicos para realizar esta consulta privada ha indignado al PSC, pero Montilla no ha hecho nada para impedirlo. Su entorno considera que habría sido peor para la imagen del tripartito que los Mossos d'Esquadra hubiesen intervenido en algo que consideran banal y otra "jugarreta" de ERC en vísperas electorales. La que ayer apenas se dejó ver en las consultas fue Convergència Democràtica (CDC), muy activa en otras contiendas y que ahora, en vísperas de las autonómicas, ha aparcado el discurso más soberanista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de octubre de 2010