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Reportaje:

Un mapa optimista de Madrid

¿Cómo sería la ciudad sin crisis y con Olimpiadas? Un congreso de arquitectos dibuja un plano con las obras en construcción y las que nunca verán la luz

En un mundo ideal, sin crisis, el nuevo mercado de la Cebada no seguiría en el estante de los congelados. En ese sueño, Madrid habría ganado la lotería 2016 y las obras de la Villa Olímpica no estarían condenadas al podio de las ideas. Ahora, esos proyectos que no pudieron ser, o no serán hasta que la cosa mejore, aparecen por lo menos en un mapa junto a otros que sí verán la luz.

El mapa, elaborado como parte del III Congreso Internacional de Arquitectura Construtec COAM, titula Loading Madrid. "Loading..." como cuando el ordenador está cargando información y se queda unos instantes pensándoselo. La mejor forma de verlo es precisamente en Internet (www.congresoconstruteccoam2010.org). La versión online es interactiva y al pinchar en uno de los 130 puntos que lo pueblan se abre la ventana de un proyecto. Para elaborarlo se contactó con 410 estudios de arquitectura. Solo hubo dos condiciones: los proyectos tenían que haber sido encargados o haber ganado un concurso (es decir, que en algún momento se tuvo que apostar por ellos); y debían ser edificios sin construir, paralizados, construyéndose, o acabados hace menos de seis meses. Las 130 obras que quedaron sobre el mapa son "el primer intento por mostrar de forma cartográfica los proyectos que se están desarrollando; configuran la imagen del Madrid futuro", explican los comisarios del congreso Gabriel Allende, Inmaculada E. Maluenda y Enrique Encabo.

"Es un buen momento para reflexionar", dice un arquitecto

Hay muchos proyectos interesantes entre los desechados

El mapa no es exhaustivo (son todos los que están, pero no están todos los que son), pero sirve para extraer algunas conclusiones. Por talento no será: hay proyectos interesantes de sobra. A pesar del peso de las circunvalaciones, el eje sigue siendo norte-sur, la Castellana, alrededor de la cual se concentran muchas de las obras. En el mapa se ven claramente los grandes proyectos frustrados, como la Villa Olímpica o el paralizado Campus de la Justicia. ¿Cómo lo llevan los arquitectos afectados? "Es una desilusión enorme", dice Manuel García de Paredes, cuyo equipo trabajó durante un año y medio en unos juzgados. "Lo único que te queda es tu investigación personal", se consuela Rubén Picado, que ganó un concurso que no se hará del Ministerio de Vivienda.

El mapa es también "una reflexión vitalista", según Allende. "Un retrato de posibilidades que muestra una ciudad llena de ideas, aunque algunas estén en pausa". Precisamente Futuro en pausa es el título de la instalación artística que acompaña al plano. Ideada por Luis Díaz-Mauriño y Luis Úrculo, consiste en una caseta de madera de cuyas paredes cuelgan libros en blanco con los 130 proyectos. Una grabación enumera las obras: una rehabilitación, unos juzgados, un bloque de viviendas, una piscina... La onírica instalación se encuentra la feria de la Construcción celebrada en IFEMA. En los expositores hay tejas, tuberías, tarimas flotantes, vigas y revistas como Cemento y arte o Montajes e instalaciones. "Hay mucha menos gente que hace unos años, se nota la crisis", explican en el quiosco de la asociación española de fabricantes de ladrillos y tejas de arcilla cocida. "Compensamos la falta de actividad en España exportando a mercados como Mozambique o Marruecos", dicen en la caseta de una empresa portuguesa que fabrica un aislante térmico (como plástico de burbujas plateado). Aquí no hay sueños ni ciudades posibles, solo cosas que ya no se venden.

Muy cerca, los arquitectos tratan de ser positivos en sus ponencias y mesas redondas. "La crisis es un buen momento para reflexionar sobre los errores cometidos y el futuro", dice Allende. "Cuando la producción es continuada no hay respiro, no se discute sobre ética, siempre gana el dinero". "Hay que revisar los modelos de prestigio, el confort, el lujo... Menos show y más estar cerca de las personas", opina Juan Herreros, que defiende un futuro "más naturalizado y con menos asfalto". Según Enrique Sobejano, que rehabilitará la Tabacalera de Lavapiés, veremos cada vez más edificios "transformados" en vez de tanta obra nueva "espectacular y cara": "Es más barato y más sostenible". Para Manuel Ocaña es fundamental que los arquitectos sean buenos técnicos, improvisen, y no tengan miedo al riesgo y al "hágalo usted mismo". "Hay que ser optimista y aprovechar para pensar un relato de la ciudad", dice Enrique Bardají. Y resume: "Ya que no hacemos, por lo menos, pensemos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de octubre de 2010