Baja el número de abortos en Madrid por primera vez en una década

Los expertos lo atribuyen a la píldora del día después y el freno de la inmigración

Se rompe una tendencia. Por primera vez en una década, el aborto baja en Madrid. Y lo hace de forma contundente. Las interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) han descendido casi un 10%, una bajada que triplica la que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, avanzó el mes pasado para el conjunto de España, del 3%. El número de IVE practicadas a mujeres residentes en Madrid pasó de 22.030 en 2008 a 20.091 el año pasado, según los últimos datos oficiales de la Consejería de Sanidad a los que ha tenido acceso EL PAÍS. Un descenso del 8,8%.

Si se calcula en función de la tasa -abortos por cada 1.000 mujeres en edad fértil (de 15 a 44 años)-, la caída es ligeramente superior: ha pasado de 14,95 a 13,54 en el último año. Equivaldría a una bajada del 9,4%. La última vez que la tasa de abortos descendió en Madrid fue de forma casi imperceptible. En el año 2000 la tasa de abortos se redujo solo un 0,5% con respecto al año anterior.

Casi seis de cada diez interrupciones voluntarias son de inmigrantes
El 47% de las mujeres nacidas fuera de España había abortado antes

La caída del 8,8% en el número de abortos supone romper con una tendencia ascendente que los epidemiólogos de la Consejería de Sanidad habían constatado desde el inicio del registro, en 1986. Existe un precedente de ligero descenso en la tasa de IVE, el del año 2000, pero se convirtió en una subida considerable al año siguiente, y ya no paró de crecer. En España, en cambio, el descenso es histórico: si la previsión del Ministerio se confirma (los datos oficiales se publican a finales de noviembre), sería la primera caída de los abortos desde que hace 25 años su práctica fue despenalizada. Fuentes sanitarias apuntan a que la bajada en España será bastante superior al 3% que avanzó Trinidad Jiménez cuando aún no contaba con los datos de todas las comunidades.

¿Qué explica el descenso? Los expertos hablan de varios factores combinados. La ministra, por ejemplo, lo atribuyó en parte a la liberalización de la venta de la píldora del día después, aunque su efecto solo pudo notarse al final, ya que la venta en farmacias sin receta se autorizó a mediados de septiembre. Un portavoz del Ministerio añadió ayer que en los últimos dos años se ha revitalizado el debate sobre las medidas necesarias para evitar embarazos no deseados. Cada vez hay más información sobre métodos anticonceptivos, apuntan otros expertos. Y está la variable de la inmigración. La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (Acai), con una treintena de centros en toda España, asegura que ha descendido el número de mujeres inmigrantes que acude a sus clínicas.

Madrid es un buen termómetro para ver si el freno en la llegada de inmigrantes -y la vuelta a sus países de origen- está influyendo en el número de abortos porque, a diferencia del Ministerio, en su cuestionario de notificación incluye la variable del país de origen. Desde 2004, el porcentaje de mujeres nacidas fuera de España que abortaron ha ido subiendo progresivamente desde el 52% hasta el 61% del año 2008 (cuando el porcentaje de mujeres en edad fértil nacidas en otros países fue ese año del 27,6%, según el padrón continuo). En 2009, en cambio, el porcentaje desciende por primera vez hasta quedar en el 59,6%. "Nosotros hemos notado una bajada en general, pero sobre todo de mujeres inmigrantes", asegura Luisa Torres, portavoz de la clínica Dator.

"Se puede intuir la disminución de mujeres llegadas de otros países", apunta el director general de Atención Primaria, Antonio Alemany. Pero se muestra cauto: "En la caída de la IVE pueden influir varios factores, pero aún no los hemos analizado". Y añade otros al de la inmigración: "Acciones de prevención y promoción, educación para la salud, la píldora del día después...".

Los autores del Informe sobre las interrupciones voluntarias del embarazo notificadas en la Comunidad de Madrid 2009 mencionan también la disponibilidad de la anticoncepción de emergencia como uno de los factores. Aunque afirman que en Madrid aún no hay datos que avalen la relación, citan estudios realizados en Andalucía según los cuales a la progresiva disminución de sus tasas de IVE puede haber contribuido la oferta de la píldora del día después desde 2001.

El informe del departamento de Epidemiología señala que en 2009 se observan diferencias en mujeres inmigrantes respecto a las autóctonas. Un mayor porcentaje de las primeras asegura vivir en pareja (el 53% frente al 40% de las españolas). También son más las mujeres nacidas fuera de España las que tienen hijos vivos en el momento de la IVE (63% frente al 39% de las españolas). Y las inmigrantes también superan a las nacidas en España en número de IVE previas: el 47% había abortado antes, frente al 32% de las españolas.

Hay otro dato preocupante: el 70% de las inmigrantes y el 64% de las autóctonas no había acudido a ningún centro de control de anticoncepción en los dos años anteriores. El informe lo destaca en sus conclusiones: "Parece necesario mejorar la información de las prestaciones existentes y de las maneras de acceder a las mismas". Y esa información debe dirigirse especialmente a adolescentes e inmigrantes, añade. Las primeras, porque solicitan la IVE más tarde. Las segundas, porque acuden menos que las españolas a consultas de planificación familiar. El porcentaje de IVE tardías (de más de 15 semanas de gestación) fue mayor en menores de 20 años que en el resto de franjas de edad. También las mujeres de origen extranjero accedieron más tardíamente a la IVE, destaca el informe, aunque el motivo no fuera la presunción de graves taras fetales.

Basándose en estos resultados, los autores del informe recomiendan incluir el asesoramiento anticonceptivo entre las funciones de las clínicas que practican IVE. Así "se garantiza el acceso a información sobre anticoncepción de manera inmediata y dirigida a las características de cada mujer". También sugieren que esa función sirva como criterio de calidad y de acreditación a la hora de concertar con la sanidad pública. Según el informe, ninguna de las intervenciones se realizaron en centros públicos. En realidad, fueron algunas más. Se practicaron 162 abortos voluntarios (el 0,7% del total) en hospitales públicos, pero solo se notificaron tres, lo que distorsionó la estadística.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de octubre de 2010.

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