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Un juez acusa al banco vaticano de ocultar datos de sus clientes

Los detalles sobre la investigación judicial que ha desembocado en la incautación de 23 millones de euros de una cuenta corriente del banco vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), el martes por la Fiscalía de Roma, dejan en mal lugar a los dirigentes del banco de Dios y a la Secretaría de Estado vaticana.

Según el auto de acusación contra el presidente del banco, Ettore Gotti Tedeschi, y el director general, Paolo Cipriani, la cuenta del IOR intervenida, abierta desde 2007 en el banco Credito Artigiano, llevaba bloqueada desde abril por orden del Banco de Italia, ya que el IOR se negó a informar de a quién pertenecía el dinero.

Gotti Tedeschi alegó ayer que se trata de un error de procedimiento: "Estoy mortificado y humillado. Alguien quiere golpear al Vaticano y por eso me golpean a mí. Han usado un mero error burocrático para atacar al Instituto, a su presidente y al Vaticano". Según Gotti Tedeschi, las operaciones sospechosas "son simples transacciones de tesorería, transferencias de cuentas del IOR a otras cuentas del IOR, y no a cuentas ajenas".

La versión del juez difiere. A su juicio, los máximos directivos del IOR, "pese a haber sido requeridos", "no han revelado los nombres de sus clientes ni el objeto de su relación con ellos", contra lo estipulado en la directiva europea sobre blanqueo de capitales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 2010