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Mediapro y Axia construirán el 'minioperador' público catalán

ERC hace un guiño a las comarcas del Ebro al elegir la zona para la prueba piloto de su diezmada red de 'telecos'

El viejo proyecto que Esquerra Republicana (ERC) ha venido defendiendo durante dos legislaturas como una gota malaya para crear una red pública de telecomunicaciones de alta capacidad que conectara comisarías, hospitales y escuelas con fibra óptica pasará hoy, diezmado en concepción y a dos meses de las elecciones, a manos de una empresa del grupo de comunicación Mediapro, en concurso de acreedores, en alianza con la empresa Axia.

El proyecto ha quedado esquilado en dimensión -se preveía una inversión superior a 800 millones de euros y serán 68 millones para conectar un centenar de centros- debido a una crisis económica que ha reforzado la reticencia de los socialistas, y ha quedado limitado a una prueba piloto en las comarcas del Ebro, zona mimada por ERC por ser granero potencial de votos desde que CiU apoyó el trasvase del Ebro. La dotación de infraestructuras tecnológicas es mínima en una zona castigada por golpes como el cierre de Lear. Desde Innovación, Universidades y Empresa, departamento también dirigido por ERC, se impulsa la reindustrialización del Ebro y se busca captar actividad como sea.

Ayer, el consejero de Gobernación, Jordi Ausàs, comentó en el Consell Executiu que hoy el Consejo de Administración del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información decidirá sobre el concurso de la Xarxa Oberta, que además revalorizará parte de la red de que ya dispone la Generalitat en la zona. La Generalitat no ha elegido a Mediapro-Axia entre otras opociones porque nadie más había optado al proyecto tras su recorte.

Retirada de rivales

Cuando se abrió el proceso, bautizado como "diálogo competititvo", en el sector corrieron insistentes rumores de que se trataba de un proyecto pensado para embarcar a Abertis Telecom (La Caixa y ACS). Y la empresa lo estudió. Telefónica también lo estudió, y su oferta era imbatible en precios, más competitivos gracias al despliegue de red con que el ex monopolio ya cuenta en Cataluña y que no hay que construir. El principal operador español no veía con buenos ojos un proyecto que suponía duplicar al menos parte su red y que exigía que la infraestructura de fibra óptica que se construyera fuera al final de titularidad pública.

Abertis y Telefónica se bajaron del carro cuando los socios de ERC enterraron el proyecto inicial y rechazaron comprometer 1.300 millones de euros de consumo por parte de los centros educativos, sanitarios y judiciales de la Generalitat en las siguientes dos décadas en este tiempo de dura austeridad. Fuentes del sector insisten en que "no es extraordinariamente rentable". Fuentes de la Administración señalan que, si no fuera rentable, Mediapro no se habría presentado. Otras admiten que, de haber quedar desierto el concurso, políticamente habría sido un golpe para ERC. Hay quien ayer atribuía a Presidencia ganas de haberlo dejado desierto y no meterse en líos. Hoy, los republicanos podrán hablar del inicio de un proceso, aunque disminuido y con una continuación en el aire, pues dependerá del próximo Gobierno catalán. Ayer, los ayuntamientos de Localret celebraron "la apertura de un proceso imparable".

Mediapro obtendrá retorno de su inversión por dos vías: cada vez que conecte un centro le corresponden 1.050 euros, según fuentes del sector, que lo consideran caro, aunque en el precio está incluida la transferencia de la titularidad pública a 20 años vista. Además, el consumo de esos centros irán aportando ingresos a Mediapro-Axia. Se da la paradoja de que los centros de las comarcas del Ebro pagarán más caros los servicios que los de las comarcas vecinas conectadas con Telefónica, aunque la Generalitat sostiene que son servicios más avanzados y no son comparables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de septiembre de 2010