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El Ayuntamiento culpa a Endesa de la muerte por electrocución de un bombero

El Consistorio asume la acusación en nombre de la familia del fallecido

Ni cartel que lo advirtiera, ni licencia municipal para instalar un transformador. Son dos de las conclusiones del expediente informativo que abrió el Ayuntamiento de Barcelona el pasado mes de febrero tras la muerte de un bombero en un solar de la calle de Guipúscoa, en el barrio de la Verneda. El bombero Josep G. G., de 28 años, falleció como consecuencia de una descarga eléctrica al intentar rescatar a un chaval de 12 años.

Tras la investigación de lo ocurrido, el Consistorio ha llegado a la conclusión de que la eléctrica Endesa tiene responsabilidad del accidente mortal y ha resuelto asumir la acusación que ejerce la familia del fallecido en el proceso penal y abrir a la compañía un expediente sancionador.

El transformador que provocó la descarga no tenía licencia municipal

Assumpta Escarp, portavoz municipal, insistió ayer en que en el solar no había ningún cartel de la compañía sobre la estación transformadora: "Era inexistente". Los bomberos acudieron al solar que había ocupado la fábrica Cobega -del que se habían derribado las construcciones- tras recibir una llamada porque un niño, que había trepado por las vallas, se había quedado atrapado. Cuando intentaron rescatar al chaval, que se había deslizado por un agujero hasta el transformador, los dos bomberos recibieron una descarga eléctrica. Uno de ellos, J. G. R., resultó herido, y su compañero, Josep, falleció. El niño sufrió quemaduras en el 40% del cuerpo y posteriormente le fueron amputadas las cuatro extremidades.

El Consistorio no alberga dudas de la responsabilidad de la compañía después de estudiar toda la documentación relativa al solar, los permisos y licencias que existían, y las transcripciones de la llamada de alerta.

Esa documentación revela que las instalaciones de Cobega tenían un transformador y que fue derribado junto con el resto de las edificaciones. Fuentes municipales señalaron que Fecsa-Endesa colocó otro transformador de media tensión para dar suministro a 300 vecinos de la zona tras llegar a un convenio con Cobega, pero sin pedir ninguna licencia municipal para hacerlo.

Según esa versión, las instalaciones que suministraban energía a residentes del barrio funcionaron, de hecho, sin conocimiento del Ayuntamiento. En el expediente también se comprobó que el transformador, en cambio, sí tenía el permiso del Departamento de Industria y había pasado las revisiones pertinentes.

El solar en cuestión estaba dejado. Muy cerca del lugar donde se encontraba el transformador se había formado una acumulación de agua residual que constituía otro peligro. Al menos ese es uno de los datos recogidos en la inspección ocular del terreno después de que ocurriese el accidente. Por otra parte, la transcripción de las llamadas y comunicaciones de los servicios de emergencia al producirse el accidente también apuntan que se ignoraba la existencia del transformador.

La llamada de auxilio la hizo otro chaval que acompañaba al accidentado al ver que estaba atrapado. Los bomberos acudieron y, como el niño, recibieron una fuerte descarga eléctrica. La compañía, que interrumpió el suministro de la estación transformadora una hora después, se defendió afirmando que había un letrero en el solar. Los vecinos no lo vieron hasta el día después del accidente mortal, lo mismo que el vigilante de la obra.

Este periódico intentó ayer, sin éxito, obtener las versión de Endesa sobre las conclusiones del expediente informativo y el sancionador que ha resuelto abrir el Consistorio. Fuentes municipales no precisaron la cuantía de la sanción. "De momento, las decisiones están tomadas, pero todo el trámite administrativo queda supeditado a la investigación penal", concretaron. Es decir, a los tribunales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de septiembre de 2010