Empleo creará un registro oficial de trabajadores expuestos al amianto

Osalan analiza si podrá obligar a las empresas a declarar que usan el mineral

El registro oficial de trabajadores expuestos al amianto se halla a punto de ser una realidad. Hasta ahora Osalan, el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales, llevaba un control de las empresas relacionadas con ese mineral cancerígeno, y de las personas que, o bien tienen contacto con él porque trabajan en empresas de desamiantado o bien su exposición ha aflorado tras denunciar sus patologías a la Inspección o al juzgado.

A partir de la implantación del registro, ya no será una cuestión interna de Osalan, sino un censo oficial con carácter autonómico del que se derivarán una serie de obligaciones para las empresas y que, a su vez, permitirá implantar una serie de políticas de prevención y control muy concretas.

La directora de Osalan, Pilar Collantes, cree que el registro va a proporcionar garantías a los trabajadores y, sobre todo, ayudará a prevenir nuevos casos al ampliar el control sanitario a muchos más trabajadores que han sido expuestos o lo están ahora. En la actualidad, más de 5.000 personas pasan regularmente revisiones médicas para ver si sufren alguna enfermedad asociada a ese producto, cifra que todos los agentes sociales, incluido Osalan, sospechan que es mucho mayor. "Ese el objetivo del registro, que esas dos cifras, es decir la registrada y la real se acerquen progresivamente hasta mostrar una fotografía de la situación del amianto en Euskadi, y de todos los que han estado o están en contacto con él, para poder tratar el problema antes de que desarrollen un cáncer", explica Collantes.

El Gobierno analiza si la regulación del registro permitirá obligar a las empresas a comunicar la presencia o la sospecha de presencia de amianto en sus instalaciones, como paso previo a la elaboración de un mapa interno de los lugares en los que está presente dentro de sus instalaciones. "Estamos viendo la posibilidad de establecer una línea de financiación para ayudar a las empresas a realizar ese trabajo de creación del mapa interno", asegura Collantes.

Con esa posibilidad resultaría mucho más sencillo aplicar la prevención a los trabajadores, de manera que se podrían efectuar revisiones médicas a los colectivos que tienen mayores posibilidades de haber estado o seguir estando en contacto con ese material.

El instituto se encuentra trabajando ya en los aspectos jurídicos del futuro censo, que incluirá de modo oficial a las empresas que tienen amianto en sus instalaciones, y a los trabajadores expuestos y potencialmente expuestos, que han de someterse a revisiones médicas para prevenir una posible enfermedad relacionada con el contacto a ese producto cancerígeno.

Con todo ello, Pilar Collantes considera que es posible acercarse a la verdadera dimensión del problema. El Instituto de Salud Carlos III precisa que hasta el 12% de los cánceres en Euskadi cuentan con un origen profesional, y los trabajadores de esta comunidad tienen hasta tres veces más de posibilidades de padecer un cáncer de pulmón, boca o laringe que los del resto de España, sobre todo debido al pasado de una comunidad ligada a la industria pesada vinculada a los astilleros, a los altos hornos, y la automoción, entre otros sectores.

Además, la mayoría de los casos que afloran lo hacen debido a denuncias de los propios trabajadores, lo que supone que muchas de las empresas que han empleado este producto no lo comunican a las autoridades de salud laboral, bien por desconocimiento, bien por temor.

El proyecto

- Registro. Ofrecerá garantías a los trabajadores para sistematizar la monitorización de sus revisiones periódicas y el tratamiento, en su caso, de las enfermedades relacionadas con el amianto. Las empresas dispondrán de ayudas económicas para comprobar si tienen asbesto en sus dependencias.

La puesta en marcha del registro motivará la compilación y el volcado a ese nuevo sistema de todos los archivos sobre amianto que existen en la actualidad en Osalan, tanto de los trabajadores como de las empresas ya registradas, y del conocimiento de los técnicos del instituto.

- Matriz de exposición. Con todos los datos de empresas volcados en el sistema se podrá elaborar un sistema que permitirá a los médicos de cabecera evaluar mejor la posibilidad de sufrir una patología relacionada con el amianto, al conocer la situación de las plantas y saber si en una comarca u otra se ha trabajado con ese producto. Al cruzar el citado mapa con los casos concretos, los médicos tendrán más fácil poder detectar la enfermedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 19 de septiembre de 2010.

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