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El Ayuntamiento no informó de los arrestos

Torrejón de Ardoz

La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Amparo Valcarce, y el alcalde de Torrejón de Ardoz, Pedro Rollán, aseguraron en una rueda de prensa celebrada el pasado 26 de agosto en el Ayuntamiento, tras asistir ambos a la junta local de seguridad extraordinaria convocada tras las dos muertes violentas producidas en dos discotecas de la localidad durante el mes de agosto, que los niveles de seguridad en el municipio habían mejorado en relación al año anterior. "El índice de seguridad (la suma de delitos y faltas) ha bajado un 20% hasta julio. Si comparamos el mes de agosto con el anterior la mejora fue del 1,43%", explicó a los periodistas la delegada del Gobierno, que calificó las muertes como "hechos puntuales".

Precisamente un día antes, el 25 de agosto, fallecía la colombiana Amparo y se detenía a dos sospechosos, uno de ellos su pareja sentimental. Tanto fuentes de la Delegación como del Ayuntamiento explicaron inicialmente que parecía tratarse de un suicidio, y no informaron de los arrestos llevados a cabo un día antes por los agentes de la Policía Local. Fuentes del Consistorio aseguraron ayer que las detenciones habían sido realizadas por la Policía Nacional, algo que niegan fuentes de la investigación consultadas por este periódico.

El mismo 25 de agosto, la Policía Nacional detuvo a dos personas que habían intentado atracar un banco en Torrejón de Ardoz, según explicaron a este periódico un testigo de los hechos, que aseguró que los dos arrestados eran menores de edad. Esta detención, que se produjo un día antes de la rueda de prensa de la delegada del Gobierno y del alcalde de Torrejón, fue confirmada por la delegada del Gobierno que calificó el arresto como "un hecho puntual que se había solucionado".

Ayer mismo, la Policía Local de Torrejón detuvo a una persona que portaba más de un kilo de hachís repartido en 100 bellotas envueltas en plástico, que arrojó por la ventanilla del coche que conducía mientras era perseguido por los agentes tras haberle indicado que detuviera la marcha. Los hechos se produjeron cuando los agentes observaron a un individuo que realizaba una maniobra no autorizada mientras conducía, por lo que procedieron a darle el alto. El sospechoso hizo caso omiso a las señales policiales y se dio a la fuga. Fue perseguido por los agentes hasta que lo arrestaron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 2010