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París pide sanciones contra Irán por la condena a Ashtianí

Francia exige a la UE que tome medidas para impedir la lapidación

El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, ha remitido una carta a la alta representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton, en la que aboga por una postura común de firmeza y plantea la posibilidad de adoptar sanciones contra Irán para evitar la lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtianí, condenada en Teherán por adulterio y complicidad en el asesinato de su marido. El ministro, que ya había advertido que Francia no escatimaría esfuerzos para salvar a esta madre de 43 años de una "muerte atroz", propone que el tema sea tratado durante el próximo encuentro con sus homólogos europeos, previsto para los días 10 y 11 de septiembre.

"Una carta común de todos los Estados miembros a las autoridades iraníes se ha convertido en algo necesario, si queremos salvar a esta joven mujer", cuya condena a morir lapidada ha "indignado a todos aquellos que, en Europa, no se resignan a la barbarie", escribe Kouchner en la misiva enviada a la jefa de la diplomacia europea el miércoles pasado. Ashton respondió ayer a la carta con otra en la que afirma que "se acerca el momento" de que la UE "exprese de forma colectiva su rechazo a prácticas de otros tiempos".

Para fijar esta postura común que se acompañe de "nuevas medidas", el ministro propone que la suerte de Ashtianí y los derechos humanos en Irán sean debatidos en el próximo encuentro con sus homólogos de los Veintisiete. "Desgraciadamente, el caso de la señora Ashtianí no es el único", recuerda Kouchner en la carta. "Desde hace más de un año, miles de personas -arrestadas, encarceladas, torturadas, algunas incluso ejecutadas- han pagado caro el ejercicio de sus derechos más elementales: manifestarse, comunicar, expresarse", apunta, refiriéndose a la represión que ha seguido a la controvertida reelección de Mahmud Ahmadineyad en las presidenciales celebradas en junio de 2009.

Francia, partidaria de la línea dura contra Irán en el asunto nuclear, ya había expresado en repetidas ocasiones su voluntad de hacer todo lo posible para evitar la lapidación de Ashtianí. Este miércoles, en su discurso de apertura de la reunión de los embajadores franceses en París, el presidente Nicolas Sarkozy declaró que Francia consideraba suya la "responsabilidad" de la iraní, convertida en un símbolo de la opresión del pueblo por parte de Teherán. "El régimen ejerce su control por la represión y recurre masivamente a las ejecuciones capitales, incluida la forma más medieval, la lapidación", añadió el mandatario.

La suerte de esta madre de dos niños ha conmovido a la opinión pública en Occidente desde que al principio del verano los grupos de derechos humanos alertaran sobre su situación. La lapidación ha sido aparentemente suspendida a la espera de que se resuelva un recurso judicial, pero oficialmente ni el Gobierno ni el tribunal islámico que la condenó se han pronunciado abiertamente sobre su suerte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de agosto de 2010