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RAMON PRAT | Editor y comisario del Disseny Hub Barcelona

"Hay que hacer más investigación"

Ramon Prat (Barcelona, 1961) es un hombre de ideas claras que asume su papel con convicción. Hace cuatro años recibió el encargo de definir el proyecto del centro de diseño, que rebautizó como Dhub, y ahora, a dos de la inauguración, es consciente de que todo lo que se ha ido gestando estos años puede quedar en nada si hay un vuelco electoral y eso provoca un cambio en la orientación del proyecto. "En teoría somos técnicos y no representamos ningún ideario político, pero con estas cosas nunca se sabe", comenta tranquilo. "Creo que sería importante que una ciudad como Barcelona, con una relación muy específica con el diseño, no perdiera esta oportunidad. Mi relación con el proyecto es temporal, en cuanto esté en marcha desaparezco".

La editorial que dirige, Actar, compró el gigante suizo Birkhäuser

Durante este tiempo, explica, ha aprovechado la experiencia y los contactos que tiene a través de Actar, la editorial que fundó hace 11 años, para lanzar futuros hilos de colaboración con diversas universidades y centros de investigación internacionales, desde Estados Unidos a Holanda. "Son los países punteros en este campo, junto a Alemania y Suiza", apunta. "Aquí aún estamos lejos. Hay que hacer más investigación, nos faltan centros en todos los niveles, tanto en la industria como en la educación. No estamos hablando de nanotecnología, la investigación en diseño es relativamente asequible y es lo que nos permitiría posicionarnos en el entorno internacional. Las escuelas de diseño, por ejemplo, tendrían que apostar más fuerte en el terreno de la reflexión. Ahora están viviendo de rentas, de lo que salió hace 10 o 20 años, y este conocimiento tiene un límite. Se tienen que generar nuevos contenidos, nuevas ideas, nuevas teorías. De lo contrario, acabas haciendo redifusión siempre de lo mismo".

Lo que tiene claro Prat es que no es momento de quedarse parado. "Barcelona vive un momento de inflexión", asegura. "Viene de un gran subidón y ahora, no es que esté de bajada, pero está como en un duermevela en el que solo es consciente a medias de lo que pasa". En su ámbito profesional ha procurado permanecer despierto. Hace un año impulsó desde Actar la compra de todo un gigante editorial, la rama de arquitectura y diseño de la suiza Birkhäuser, líder en el campo del libro técnico en Centroeuropa. "Actar tiene vocación internacional y, con los cambios que vive la comunicación, es complicado tener una dimensión pequeña en un territorio tan grande. La editorial suiza se nos puso a tiro, alguna ventaja tenía que tener la crisis, y conseguimos crear una sociedad 100% catalana para comprarla. Mantenemos las dos marcas porque son complementarias, pero tenemos más presencia internacional".

Las cifras que explica son significativas. "Publicaremos unos 140 títulos anuales entre las dos editoriales, este año calculo que alcanzaremos una facturación de entre 10 y 12 millones de euros", explica. Lo que comenzó como una pequeña editorial especializada en la arquitectura más experimental y prospectiva es ahora una empresa con unas 70 personas distribuidas en sus oficinas de Barcelona, Basilea, Berlín y Nueva York. De hecho, el 95% de sus libros son en inglés, en gran parte bilingües con castellano o con francés o alemán. "Desgraciadamente, con nuestro contenido es insostenible la edición en catalán", indica Prat, que señala que España es solo el quinto mercado de la editorial por detrás de Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

"He aprendido de las empresas de estos países que hay que trabajar a medio plazo, no a corto como se hace en España", dice. "Lo que piensan recoger dentro de 10 años, las empresas tienen que empezar a prepararlo ahora, con planificación y asumiendo riesgos. Por eso insisto en que, por mucho que desde el sector público se impulsen iniciativas como el Dhub, no bastará. Tienen que ser las empresas y las universidades las que apuesten fuerte por la investigación". Es, dice, la receta que se aplican las grandes potencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2010