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CiU otea la independencia en 8 años

Puig y Castellà admiten que la federación aspira a un Estado para Cataluña - El PSC se queda solo en defensa de la vía estatutaria tras la sentencia del TC

Prada de Conflent

Convergència i Unió va clarificando cada vez más el horizonte de su "derecho a decidir". "¿Es CiU independentista?", se esfuerzan en preguntar hasta la saciedad en el Partit dels Socialistes. Parece que la federación tiene claro que sí, al menos por lo visto ayer. El secretario general adjunto de Convergència Democràtica, Felip Puig, incluso le puso fecha a un referéndum independentista en una entrevista en TV-3 auguró: "en dos legislaturas" Cataluña estará avanzando hacia la independencia. Puig dijo que plantear una votación el próximo mandato -condición que pone Esquerra para investir al nuevo presidente tras las elecciones de otoño- es llevarlo a "una derrota política y democrática", y que lo que se debe hacer es "avanzar poco a poco".

Abucheos a Bonet por afirmar que España avanza hacia el federalismo

Antoni Castellà, diputado y dirigente de Unió, también definió el independentismo de su partido: "Defendemos la plena soberanía con el ejercicio del derecho a la autodeterminación. ¿Quiero un Estado para mi país? Sí. Pero es importante que llegue el día en que el 90% de la población catalana piense así. CiU lo plantea en este sentido", aseguró Castellà. El diputado, que participó en un debate en la Universitat Catalana d'Estiu, en la localidad francesa de Prada de Conflent, esbozó una hoja de ruta que pasa por el concierto económico, atraer a los inmigrantes hacia el nacionalismo y tener los apoyos internacionales necesarios para "la liberación nacional", entre los que subrayó Israel y Estados Unidos.

El debate en la UCE se planteó para conocer las ideas de todos los partidos -salvo las del PP, que no fue invitado- tras la sentencia del Tribuna Constitucional sobre el Estatuto. Hubo división y pocas ideas nuevas: el PSC se quedó solo defendiendo una entente con España. Lo hizo una estoica Laia Bonet, que superó la prueba en un entorno claramente contrario: la que probablemente será la número dos de la candidatura de José Montilla fue abucheada en un par de ocasiones, en las que, a pesar del chaparrón, aguantó y supo responder a los embates del público y el resto de los ponentes. Bonet fue criticada por asegurar que España "avanza hacia el federalismo" y afirmar que el PSC no está supeditado al PSOE: "No hay sumisión. El día que los 25 diputados catalanes del PSC vean que la mejor forma de defender Cataluña es con otra metodología de trabajo se defenderá esta opción", dijo en alusión a un grupo propio de los socialistas catalanes en el Congreso.

Bonet defendió la labor del Gobierno por el despliegue del Estatuto, algo en lo que coincidió a medias con el líder de Esquerra: Joan Puigcercós valoró los siete años de tripartito porque, dijo, han servido para llegar a la situación actual, con el independentismo más crecido que nunca. "Estamos viviendo un momento histórico. Ha sido necesaria una reforma en la política catalana para que ahora estemos discutiendo entre autonomía e independencia". El socio minoritario del tripartito, ICV, también se refirió al debate independentista, que centra los mensajes en precampaña. Entre quedarse en España o separarse, Jaume Bosch, diputado de ICV-EUiA, se quedó con las dos: "En mi partido hay federalistas e independentistas. Debemos ir hacia el derecho a decidir qué tipo de Cataluña queremos", esbozó.

Los cuatro políticos debieron aguantar los reproches del público, que criticó su falta de propuestas. "Habéis venido aquí a decir lo mismo de siempre", criticó un asistente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2010