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El repunte pierde vigor en EE UU por la balanza comercial

Los datos del PIB revelan que la recesión fue profunda

La recuperación en Estados Unidos está siendo más lenta de lo que se esperaba. La actividad económica registró una fuerte moderación en el segundo trimestre, al crecer un 0,6%, que en tasa anualizada sería el 2,4%. Es casi un punto y medio menos que en el arranque de 2010 y lejos del 5,0% del cuarto trimestre de 2009. Una salida anémica de una recesión que ahora se sabe fue más profunda de lo estimado en un primer momento por Washington.

El Departamento de Comercio atribuye gran parte de esta desaceleración entre abril y junio a la balanza comercial. Los productos que EE UU importó en ese periodo crecieron un 28,2%, lo que eclipsó el 10,3% de incremento en las exportaciones. Este desfase acabó restando 2,8 puntos porcentuales al crecimiento, el mayor bocado en un trimestre desde 1982.

Ese indicador en concreto fue suficiente para anular el efecto positivo derivado del incremento del 17% en la inversión empresarial, que se duplicó respecto al primer trimestre y aportó 1,5 puntos porcentuales al producto interior bruto. Y los 1,2 puntos que llegaron de lado del consumo. El gasto público subió entre tanto un 4,4% y aportó un punto al PIB.

La Casa Blanca ya dijo que llevaría tiempo salir del agujero. Pero el punto de partida está más atrás de lo que se pensaba. Entre diciembre de 2007 y junio de 2009, meses que marcan el principio y el fin de la recesión, la contracción fue del 4,1%, en lugar del 3,7%. La revisión de los últimos tres años revela que la actividad económica se estancó en 2008, en lugar de crecer. Y que la contracción en 2009 fue dos décimas más profunda, del 2,6%.

El motivo de esta revisión es doble. Con datos más fiables en la mano, se constata por un lado que el consumo sufrió más de lo que pensaba y su recuperación está siendo muy lenta, como reflejan el tímido 1,3% del segundo trimestre. Del gasto de los hogares dependen dos tercios de la economía. Por otro, el descalabro del mercado inmobiliario fue aún más intenso.

Uno de los indicadores más alentadores del segundo trimestre fue el sector de la construcción residencial, que subió un 27,9% tras una caída del 12,3% en los tres meses previos. Pero este repunte se apoyó básicamente en la extensión de las ayudas fiscales a la compra de nueva vivienda, que volvieron a expirar a final del pasado mes de junio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010