El absentismo escolar se ceba en Ciutat Vella, Nou Barris y Sants-Montjuïc

La falta a clase en los tres distritos es 17 veces mayor que en los más ricos

Las faltas injustificadas a la escuela se ceban en Barcelona en los distritos de Ciutat Vella, Nou Barris, Sants-Montjuïc y Sant Martí. En Ciutat Vella, uno de cada 40 alumnos, el 2,51%, falta reiteradamente a clase; en Sants-Montjuïc, el 2,43%; en Nou Barris, el 2,36%, y en Sant Martí, el 1,72%. En los distritos de mayor poder adquisitivo, como Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi, se dan los índices más bajos: apenas el 0,14% de los alumnos faltan a clase sin causa, es decir, entre 17 y 18 veces menos que en los cuatro distritos con más faltas injustificadas. El porcentaje medio de absentistas en Barcelona es del 1,07%. Los datos son del Consorcio de Educación de Barcelona, que ha incluido por primera vez en su informe anual cifras sobre las faltas a clase en la etapa que va de los tres a los 16 años.

En el informe del consorcio -formado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat- se considera absentistas a los estudiantes que faltan a más del 25% de las clases sin causa justificada. En total, son 1.831 alumnos de la ciudad los que faltan con asiduidad. En secundaria se da el índice de absentismo más alto: 1,7%. En cambio, el de primaria es el más bajo: 0,61%. La tasa de absentismo en la etapa infantil se sitúa en medio de las otras dos cifras: 1,1%, según el Consorcio de Educación de Barcelona.

En el curso 2008-2009 el Consorcio de Educación empezó un plan para combatir las faltas a clase en los distritos en los que eran más frecuentes. En el curso que acaba de concluir lo extendió a toda la ciudad y espera poder anunciar resultados el curso que viene.

De momento, no hay comparación posible porque es la primera vez que se cuantifican al completo los índices de ausencia en los centros escolares en Barcelona. Tampoco hay un perfil del absentista. Solo se ha verificado que suele darse una relación directa entre el bajo nivel cultural familiar y las faltas a clase, y que las ausencias suelen ser más habituales entre alumnos de familias extranjeras.

Cuando se detecta un caso de absentismo, la actuación de la escuela es básica. El Consorcio de Educación de Barcelona contacta con las familias y les recuerda que tienen la obligación de velar para que sus hijos vayan a clase hasta los 16 años. Si siguen las faltas, se emprenden medidas legales de protección al menor: se envía el expediente a la Dirección de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat.El absentismo escolar en Barcelona se concentra en los distritos más cercanos al litoral: Sants-Montjuïc, Ciutat Vella, Sant Martí y, al noreste, Nou Barris. En cambio, en los situados más al norte, Sarrià, el Eixample, Les Corts, Gràcia y Horta, queda por debajo de la media (véase el mapa adjunto).

El Consorcio de Educación quiere definir el perfil del absentismo, que en principio asocia a las condiciones socieconómicas del entorno del alumno. En algunas familias de bajo nivel socieconómico se valora poco o nada el papel de la escuela, aunque no siempre sea así.

Multas de 3.000 euros

Francisco Salmerón dirige la escuela Joan Pallarès i Pla, de Sabadell, con una cuarentena de absentistas de un total de 400 alumnos, es decir, el 1%. "El nivel económico de nuestros absentistas no es precisamente bajo. En nuestro caso se concentra en los de etnia gitana, ya que no se suele valorar la escuela como un elemento de promoción social. Hay quien pone a trabajar pronto a los hijos y de ahí vienen las faltas. A las chicas les suelen reservar trabajos familiares desde muy pronto", dice este docente. Salmerón echa en falta más mano dura de la Fiscalía de Menores con los absentistas.

Nuria Sabaté, técnica del Consorcio Badalona Sud, que se ocupa de combatir el absentismo escolar en esa zona, señala que existe una relación entre las faltas a clase y el nivel socieconómico familiar. Pero añade que también influye la tradición de algunas comunidades extranjeras o grupos étnicos.

Faltar a la escuela sin causa tiene castigo para las familias. La norma catalana, a través de la Ley de Protección y Atención a los Niños y Adolescentes, considera falta leve que los padres o tutores de los menores no se preocupen de que sus hijos asistan a clase y prevé sanciones de hasta 3.000 euros. Y la norma española, mediante el Código Penal, establece prisión de tres a seis meses y hasta privación de la patria potestad, si así lo decide el juez, por el mismo motivo.

Al margen del absentismo, el informe del Consorcio de Educación de Barcelona hace una radiografía de la situación de la educación en la ciudad. Destaca que, en plena crisis, el alumnado extranjero se está reduciendo, aunque de forma muy suave. En el curso 2009-2010, los extranjeros fueron 25.764 y bajaron en Barcelona del 11,8% al 11,7%. Se rompió así levemente la racha de incrementos de los últimos 10 años. También bajó el ritmo de extranjeros que llegaron con el curso empezado.

La mayoría de los inmigrantes siguen escolarizándose en centros públicos. El porcentaje de extranjeros hasta la edad obligatoria de 16 años fue el 23,9% en centros públicos en 2009-2010, un nivel que se mantiene en los últimos años. En los centros privados los extranjeros representaron el 4,5% de los alumnos.

La regidora de Educación y vicepresidenta del Consorcio de Educación, Montserrat Ballarín, dijo ayer que se busca una mejor distribución de los extranjeros entre centros públicos y privados. Se están tomando medidas a través de las comisiones de escolarización que prevén la ley española y catalana, pero el proceso es lento y habrá que esperar para tener resultados. Solo se suelen reservar plazas en la preinscripción escolar y la idea del consorcio es hacerlo durante todo el año. Fuentes del consorcio recuerdan que los alumnos que llegan con el curso empezado pueden ir a inscribirse la escuela, pero también las comisiones de escolarización se encargan de asignar directamente plaza escolar.

La oposición lanzó ayer algunas críticas a la política educativa del gobierno municipal. CiU, a través del regidor Gerard Ardanuy, reclamó más plazas de escola bressol, ya que no se cubre toda la demanda pese a haber aumentado estas. Javier Mulleras, del PP, pidió más plazas de Formación Profesional porque hay 2.500 peticiones más que plazas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de julio de 2010.

Lo más visto en...

Top 50