Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La reforma del sistema financiero

El PP apoya la reforma pero Montoro la critica por ser tardía

IU y sindicatos rechazan la "bancarización" de las cajas

Al contrario de lo habitual con las iniciativas del Gobierno, el Partido Popular apoya la nueva Ley de Cajas que el Consejo de Ministros aprobó ayer. No obstante, su portavoz económico, Cristóbal Montoro, preludió ayer su comparecencia con la habitual postura confrontada del partido. "El Gobierno llega tarde", afirmó, y relacionó los cambios en el sector financiero con el paro: "la restricción de crédito bancario podría haberse evitado antes y hoy no habría 4,5 millones de parados".

Con todo, el PP considera positiva la posibilidad que ofrece la nueva ley a las cajas de obtener capital privado, ya que "en el actual contexto de crisis no pueden captar recursos solo de su actividad económica". Montoro extendió el apoyo de su partido a todos los representantes de las comunidades donde gobiernan. Una prueba de esto llegó desde Valencia. "El contenido general de la norma merece la aprobación del Consell", declaró el consejero de Hacienda de la Generalitat, Gerardo Camps.

No encontró muchos más apoyos el Ejecutivo. Para Izquierda Unida, la reforma de la Ley de Cajas es el "escándalo más importante en materia económica de los últimos años". El portavoz parlamentario de la coalición, Gaspar Llamazares, habló de ejercicio "antidemocrático", porque el Gobierno no ha contado a la hora de hacer los cambios con comunidades autónomas, Ayuntamientos o entidades sociales.

También los sindicatos rechazaron los cambios. Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC OO, se preguntó ayer en Valencia "qué límite tienen las cuotas participativas, qué va a pasar con la obra social". El líder sindical lamentó que el Gobierno se limitó a informar a última hora a los sindicatos sobre un decreto que ya estaba elaborado. Toxo aseguró que bajo la despolitización que predica el Gobierno "subyace la idea de que los privados gestionan mejor la cosa pública" y recordó que una cosa es separar a los políticos de la gestión financiera y otra impedir "el control ciudadano" de las cajas de ahorros.

En la misma línea se expresó el otro sindicato mayoritario, en un comunicado. UGT lamentó la "bancarización" de las cajas. La organización que dirige Cándido Méndez también atacó al Gobierno por cómo ha elaborado la norma. "No se ha contado con los interlocutores sociales", critica UGT, lo que rompe con los compromisos que había asumido el Gobierno en la mesa del diálogo social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de julio de 2010