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Elecciones en Colombia

Mockus afronta el reto de convertir la ola verde en alternativa política

El ex alcalde de Bogotá confía en consolidar su partido en las municipales de 2011

El ambiente alegre que se respiraba en la noche del domingo en la sede del Partido Verde alejaba cualquier atisbo de derrota. No es para menos. El candidato Antanas Mockus logró aumentar en un 6% el caudal de votos recibido en la primera vuelta, a pesar de su arriesgada apuesta de eludir los pactos políticos y apelar al voto ciudadano. Los verdes, que irrumpieron en la campaña electoral como una frágil bocanada de aire fresco, se han convertido hoy en la segunda fuerza de Colombia y afrontan el reto de consolidar sus estructuras. "Esta historia", dijo Mockus, "apenas comienza".

El matemático y ex alcalde de Bogotá volvió a dar muestras de su talante con un discurso conciliador, en el que ni siquiera utilizó el término "oposición". El Partido Verde, dijo, realizará una labor "de control basada en la independencia y la deliberación". "Apoyaremos lo bueno y nos opondremos a lo malo, con un intercambio de argumentos libre de presiones. Podemos ayudarnos mutuamente a ser mejores". "Hoy", concluyó, "empezamos a cambiar a Colombia". El discurso levantó las ovaciones de sus rivales, que lo seguían a través de pantallas gigantes en el coliseo donde celebraban su victoria los seguidores de Juan Manuel Santos.

El Partido Verde solo cuenta con siete escaños en el Congreso

De momento, los verdes tienen poca capacidad de maniobra, porque apenas cuentan con siete escaños en el Congreso colombiano. Por eso el partido comenzará a trabajar ya con vistas a las elecciones municipales del año próximo, que serán su prueba de fuego. "Hemos logrado hacer de la política algo admirable e inspirador. La esperanza que millones de personas han depositado en nosotros no será defraudada", dijo Mockus. "Los resultados que hemos obtenido demuestran que somos una opción de Gobierno. Y ante la pregunta de ¿ahora qué?, la única respuesta posible es: ¡ahora todo!".

Mockus y su equipo se han colocado en medio de un torbellino inesperado. "Hace tres meses, antes de la primera vuelta, aspirábamos a lograr un 12% de los votos, como una base para las presidenciales del 2014", explica el historiador Jorge Orlando Melo, uno de los hombres de la campaña verde. Pero el mensaje de legalidad, de respeto a la vida y de educación que abandera el filósofo y ex alcalde de Bogotá caló en una ciudadanía, urbana y joven, ansiosa de otra forma de hacer política.

El desafío de organizar esta ola de insatisfacción en una verdadera alternativa no es, desde luego, sencillo. El alma del proyecto es un cuarteto de dirigentes brillantes, pero sin estructura. Junto a Mockus pedalean otros tres ex alcaldes inclasificables: Sergio Fajardo, de Medellín, y Enrique Peñalosa y Lucho Garzón, artífices junto a Mockus de la gran transformación de Bogotá.

Mockus, Peñalosa y Garzón dirimieron sus aspiraciones presidenciales en unas primarias, el pasado mes de marzo, que causaron asombro por su camaradería y su elegancia, en un país acostumbrado a las puñaladas traperas de la clase política tradicional. Desde entonces han formado una piña junto a Fajardo.

"Son cuatro tipos muy buenos, pero la base es muy frágil", comenta el analista Mauricio Reina. "Peñalosa es un excelente ejecutor, Fajardo tiene carisma y entusiasmo, Garzón es un animal político... El reto es hacer que estas piezas encajen. Deben concretar qué es este movimiento, que es muy vulnerable sobre todo en términos programáticos".

Una de las dificultades que ve Reina es la "brecha entre el líder y sus estructuras, por el nivel de abstracción de Mockus, que no facilita la comunicación, y por su talante, que genera una especie de idolatría. En suma, tienen que evitar el proyecto se quiebre, precisamente por la diversidad de lo que hay dentro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de junio de 2010