Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La primera crisis del euro

España fuerza a la UE a publicar las pruebas de resistencia de toda la banca

Los resultados del test de solvencia a las 25 mayores entidades se darán a conocer en julio "banco por banco" - Santander, el que mejor nota ha sacado

Todas las miradas, sobre España. Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reunieron el jueves en Bruselas en una cumbre -la última del semestre de presidencia española- marcada por los rumores sobre la fragilidad de las cuentas públicas españolas, la presión sobre su deuda y su sistema financiero y las dudas acerca de que sea suficiente el drástico plan de recortes aprobado por el Congreso y la reforma laboral prácticamente salida del horno.

España marcó la agenda: la decisión anunciada en vísperas de la cumbre por el Banco de España de difundir los resultados de las pruebas de resistencia a la banca española -que miden su capacidad para soportar condiciones extremas en los mercados- funcionó como un órdago. Forzó a la UE a hacer exactamente lo mismo, a poner todas las cartas sobre la mesa: el presidente permanente del Consejo Europeo, el belga Herman van Rompuy, anunció que se publicarán antes de final de julio los resultados de los exámenes ya realizados a los 25 mayores bancos , finalizados hace apenas una semana. Los dos grandes bancos españoles han superado la prueba con brillantez: el Santander es el mejor calificado y el BBVA se encuentra entre los mejores, según fuentes de La Moncloa.

El Consejo acabó asumiendo el reto pese a las reticencias iniciales de Alemania

Zapatero dice que la transparencia es la mejor receta contra rumores infundados

Las entidades con peores calificaciones pueden tener que capitalizarse

La entrevista hoy con el director del FMI es "solo" para hablar de las reformas

El mismo procedimiento se aplicará a entidades de menor tamaño con los criterios: "rigor, rapidez y transparencia", según una fuente comunitaria. Los resultados se harán públicos a medida que se vayan terminando los exámenes.

Cansados de rumores sobre la debilidad de sus bancos y de especulaciones sobre la posibilidad de tener que solicitar una línea de liquidez multimillonaria por la presión de la deuda, el Gobierno y el Banco de España han pasado al contraataque. Ante las tensiones sobre la banca, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero defendió ayer la publicación de las pruebas de esfuerzo realizadas a todas las entidades para demostrar que el sector financiero español no tiene problemas tan graves como se le achacan.

Pese a las reticencias iniciales de Alemania, la UE acabó asumiendo el reto. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, aseguró que se difundirán los resultados "banco por banco". Sin embargo, la canciller Angela Merkel adujo que será el Ecofin -la reunión de ministros de Finanzas- el que decida finalmente si se publican los resultados desagregados o no.

Se trata, como destacó Zapatero, de una decisión sin precedentes, que no resulta sencilla ni para el sistema bancario europeo (obliga a poner al descubierto las tripas de las principales entidades) ni para el español, sumido en pleno proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, con el paro y la morosidad por las nubes, y en pleno reventón inmobiliario. La medida entraña riesgos y ha causado cierta inquietud entre algunos directivos del sistema financiero, pues las entidades más frágiles podrían necesitar inyecciones de capital para protegerse de ataques, lo que podría requerir nuevas ayudas del Estado en plena crisis de la deuda. Pero también supone un reto mayúsculo para otros países: los mercados pueden castigar la falta de información de los sistemas bancarios que no se sometan a un examen similar, e igualmente los grandes bancos con peores notas pueden verse obligados a capitalizarse.

Zapatero se apuntó ayer un tanto al encabezar este ejercicio de transparencia, al que nadie podía oponerse sin levantar la sospecha de que oculta algo inconfesable. Por eso, no solo pidió que se publiquen los resultados de las pruebas ya realizadas, sino también que se hagan otras nuevas, más amplias y exigentes, "en un tiempo razonable".

Con su iniciativa, que se demostró imparable, hizo de la necesidad virtud. "No hay nada mejor que la transparencia para demostrar la solvencia de nuestro sistema financiero, dar confianza a los mercados y dejar atrás rumores sin fundamento", alegó.

Durante los últimos días, el Gobierno comprobó con impotencia que sus desmentidos a un supuesto plan para salvar de la suspensión de pagos a la economía española caían en saco roto. Ayer mismo tuvo que explicar que la visita que hoy hará a La Moncloa el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, no tiene como objetivo negociar un hipotético rescate de España, sino explicarle las reformas acometidas por el Gobierno y la "fortaleza y solvencia" de la económica española. "Para nada más", apostilló.

Lo cierto es que las turbulencias que han rodeado a la economía española parecieron amainar. Las Bolsas vivieron una jornada plácida, y van varias. E incluso en los mercados de deuda el examen se saldó con una nota positiva: el Tesoro encontró demanda de sobra para sus emisiones de bonos aunque, eso sí, a un tipo superior al de otras subastas, que llegó a superar el 5% para los bonos a 10 años (niveles similares a los de Grecia a finales de diciembre). Tras esas emisiones, la prima de riesgo española se relajó, una buena noticia ante un calendario de vencimientos del endeudamiento que exige refinanciar 16.000 millones de euros antes de finales de julio. Curiosamente, la UE publicará en la misma fecha las pruebas de esfuerzo, llamadas a "tranquilizar a los inversores" y "acabar con las suspicacias", en palabras de Durão Barroso.

La Bolsa en calma

Las turbulencias que han rodeado a la economía española parecieron amainar ayer. Las Bolsas vivieron una jornada plácida, y van varias.

E incluso en los mercados de deuda el examen se saldó con una nota positiva: el Tesoro encontró demanda de sobra para sus emisiones de bonos aunque, eso sí, a un tipo superior al de otras subastas, que llegó a superar el 5% para los bonos a 10 años (niveles similares a los de Grecia a finales de diciembre). Tras esas emisiones, la prima de riesgo española se relajó, una buena noticia ante un calendario de vencimientos del endeudamiento que exige refinanciar 16.000 millones de euros antes de finales de julio.

Curiosamente, la UE publicará en la misma fecha las pruebas de esfuerzo, llamadas a "tranquilizar a los inversores" y "acabar con las suspicacias", en palabras de Durão Barroso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2010

Más información