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Las consecuencias del ajuste económico

Los partidos auguran que la reforma se completará con propuestas de CiU

Rajoy ve el decreto "confuso" y asegura que no sirve para crear empleo

Con el decreto de la reforma laboral ya aprobado, ningún grupo parlamentario se compromete aún a manifestar que lo apoyará. Ahora bien, el clima político induce a pensar a la mayoría de los grupos que el Gobierno y el Grupo Socialista tendrán especialmente en cuenta las propuestas de cambio que formule CiU.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, expresó sus dudas sobre la actitud de algunos grupos políticos: "Hay quien piensa que lo peor aún hay que empeorarlo más y quien piensa que se debe corregir". Fuentes sindicales aseguran que, tras entrevistarse el martes con el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, los dos secretarios generales sacaron la conclusión de que es posible que, finalmente, los nacionalistas catalanes pacten con el Gobierno a cambio de introducir sus propuestas durante el trámite parlamentario. Esta sospecha la expresan otros portavoces y tiene que ver con la imperiosa necesidad que tiene el Gobierno de alcanzar ese acuerdo.

El Gobierno seguirá negociando con los grupos enmiendas al texto aprobado

El grupo aludido, no obstante, mantuvo ayer una actitud de discreción y cautela porque las conversaciones con el Gobierno continúan desde hasta la víspera del día 22, cuando el decreto se someta a la convalidación de los grupos, paso previo a su conversión y tramitación como proyecto de ley.

La intensidad del trabajo de CiU, a través de su portavoz parlamentario, Josep Antoni Duran Lleida, y del portavoz en la materia laboral, Carles Campuzano, es la prueba palpable de que este grupo se quiere implicar absolutamente en la reforma laboral que se implante en este país, según reconocen en la dirección del PSOE. Fuentes de CiU aseguran que "el decreto es del Gobierno, aunque en la nueva redacción hay cambios con los que nos podemos sentir identificados". Pero en ganas de dejar huella en la reforma laboral compite muy seriamente ERC, cuyo portavoz, Joan Ridao, no oculta que su grupo quiere estar en esta negociación a fondo. Ahora bien, él dice sentirse cercano a los postulados de los sindicatos, ya que en la actual redacción el despido barato es un hecho y se dan demasiadas facilidades para el mismo sin que haya necesidad de justificar la inviabilidad de la empresa.

Tras la reunión con los sindicatos, Ridao aseguró que "la reforma tiene aspectos positivos, pero en esta última redacción se puede pensar que hay un abaratamiento del despido, y eso no nos gusta, por lo que trataremos de mejorarlo". Incluso, aseguró que ha "habido un cambio para peor en el texto aprobado por el Gobierno", y añadió que no quiere inhibirse, "pero si el Gobierno pacta una contrarreforma con los grupos de la derecha no lo apoyaremos", en referencia a CiU. Fuentes del PNV aseguran que siguen lejos del acuerdo con el Gobierno. Añaden que los cambios que ha introducido el Ejecutivo han seguido en la línea más favorable a los empresarios y en contra de los sindicatos. No obstante, los nacionalistas tienen previsto reunirse en los próximos días con los sindicatos y con la patronal para fijar su posición y, sobre todo, con el Gobierno para seguir negociando hasta la misma tarde del próximo martes.

También sigue lejos del acuerdo el PP, aunque sin adelantar lo que votará. De hecho, Mariano Rajoy expresó en Bruselas sus dudas sobre la capacidad para crear empleo de la reforma laboral presentada por el Gobierno y consideró el decreto ley de "confuso" y falto de "claridad", informa Europa Press.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de junio de 2010