"Hubo 20 minutos de fuego cruzado y salimos corriendo"

Los liberados de las FARC tras 12 años de cautiverio relatan su huida de la selva

Veinte minutos; ese fue el tiempo que duró el ataque al campamento de la guerrilla de las FARC donde el domingo el Ejército rescató a tres policías y un militar . "Cuando llegó el comando hubo 20 minutos de fuego cruzado: eran como 12 ametralladoras, fusilería... La reacción de los cuatro fue salir corriendo como pudimos... Cuando comenzaron las granadas me boté al piso". Lo contó ayer, al llegar a Bogotá, el general Luis Mendieta, uno de los liberados.

Era mediodía y en el campamento-cárcel, en una zona selvática del sur del país, los cuatro cautivos esperaban la "atención" -tarta y almuerzo especial- que les había prometido el comandante guerrillero Chucho para celebrar los 53 años del general. Los carceleros eran ocho. Fueron atacados por sorpresa por 300 soldados.

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"Afortunadamente, entraron por donde debía ser", dijo otro de los liberados, el coronel William Donato. "Todos teníamos en mente no dejarnos matar si había un rescate; corrí, pero di con un guerrillero que me persiguió; tuve que permanecer escondido". Solo el lunes por la mañana Donato logró reunirse con sus compañeros y con los miembros de las fuerzas armadas encargadas del operativo, en un puesto improvisado en la selva. Tuvo suerte. Hasta hace poco había permanecido encadenado a Arbey Delgado, otro de sus compañeros: estaban castigados. Adonde iba el uno tenía que ir el otro, y así hubiera sido difícil escapar con vida.

Delgado, Donato y el coronel Enrique Murillo llegaron a Bogotá con la carga de la humillación que vivieron durante más de 11 años: cadenas de más de tres metros de largo atadas al cuello con un candado. "Las FARC huyeron con la llegada del comando, dejaron los fusiles y el equipo abandonado", aseguró Delgado en el corto encuentro con la prensa. Mientras hablaba lo abrazaba por la espalda el hijo que dejó cuando era un niño. Pegadas a él, sus dos hijas. "Las conocí niñas, no así señoritas", comentó.

Los cuatro liberados bajaron de un avión Antonov, de transporte militar, con una sonrisa enorme . Sus familiares y amigos los notaron delgados, cansados. Mendieta hizo con sus manos el símbolo de OK, de que todo estaba bien. Fue el que más habló. Contó detalles de los últimos días de una pesadilla que duró para él 11 años y 8 meses. Al último campamento habían llegado hace apenas una semana y hacía 16 meses que no tenían radio. "Salgo desconociendo cosas de Colombia y del mundo", dijo.

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Se le quebró ayer la voz al pedir a las FARC que entregaran una radio para los que aún permanecen cautivos. "Los secuestrados queremos una radio para escuchar a la familia, a los hijos, para escuchar las noticias, para oír la voz de la gente, del mundo".

A cinco días de la segunda vuelta de las presidenciales colombianas, los analistas creen que este exitoso operativo añadirá popularidad al candidato del Gobierno, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos.

Uno de los liberados, el general Luis Mendieta, es recibido por su familia en la base militar de Bogotá.
Uno de los liberados, el general Luis Mendieta, es recibido por su familia en la base militar de Bogotá.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 15 de junio de 2010.

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