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La reestructuración del sector financiero

Cajasur incumplió los compromisos que adquirió con el Banco de España

La Iglesia negoció una salida con Rato y Fainé antes de romper con Unicaja

El Banco de España considera que el consejo de administración de Cajasur, la entidad fundada por la Iglesia católica, incurrió en un "incumplimiento grave" del plan de actuaciones que se había comprometido a ejecutar. Este plan pasaba, en última instancia, por la fusión con la malagueña Unicaja, una operación que se frustró el pasado viernes, cuando la caja cordobesa votó en contra de la unión e incumplió los compromisos adquiridos con el supervisor.

Éste es el argumento que consta en la carta que dos letradas del Banco de España entregaron ayer a cada uno de los miembros del consejo de administración de la caja cordobesa. En la carta, el Banco de España hace un repaso de la historia reciente de Cajasur, alude a sus pérdidas (596 millones de euros en 2009), a sus problemas de solvencia y morosidad y recuerda todos los pasos que había prometido dar la caja cordobesa para salvarse de la quema.

El supervisor cita uno por uno a los consejeros para destituirles

La caja cordobesa acumula pérdidas de 154 millones en cuatro meses

El Banco de España añade que estos compromisos se esfumaron el viernes, cuando "a las 22.36" el consejo de administración comunicó su rechazo a la fusión, "incurriendo, por tanto, en un incumplimiento grave del plan de actuaciones". El supervisor recuerda que solo dos semanas antes, el 7 de mayo, se había dirigido a los presidentes de Cajasur, Santiago Gómez Sierra, y Unicaja, Braulio Medel, para requerirles avances claros en el plan previsto.

En contra de la fusión votaron los seis canónigos del Cabildo catedralicio de Córdoba, cuatro impositores y el representante del sindicato Aspromonte, afín a la Iglesia. Una duda que tenían ayer varios consejeros de Cajasur es si el Banco de España considera que en este "incumplimiento grave" incurrieron solo quienes votaron en contra de la fusión con Unicaja o todos los vocales.

Los tres administradores que ha nombrado el Banco de España tras la intervención de Cajasur mantuvieron ayer las primeras reuniones con los ejecutivos de la caja, pero no se reunieron con el consejo de administración. Los consejeros fueron citados a las 11.30 para comunicarles su destitución, aunque las reuniones con las abogadas del Banco de España se retrasaron porque perdieron el AVE. Fueron llamados por orden alfabético y tras identificarse con el DNI se les entregó la carta en las que el Banco de España explicaba las razones de su intervención. Todo, en apenas un minuto.

Mucho antes, mientras el Banco de España apremiaba a Cajasur a cumplir el plan previsto, el ya ex presidente de la caja, Antonio Gómez Sierra, hizo gestiones con los pesos pesados de las cajas para abortar la fusión con Unicaja, según diferentes fuentes consultadas. Entre los directivos con los que contactó están Isidro Fainé, presidente de La Caixa y de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), y Rodrigo Rato, de Caja Madrid. En ambos casos, ofreció Cajasur para una posible fusión con los dos gigantes del sector. Diferentes fuentes consultadas, confirmaron que ni Fainé ni Rato entraron a discutir la operación porque no tenía ningún encaje lógico con la estructura de sus entidades.

Por otra, parte, la situación de Cajasur se complica cada semana que pasa. Según fuentes conocedoras de las cuentas de la entidad, en abril perdió 40 millones más, por lo que acumula números rojos por 154 millones en los cuatro primeros meses. Esta situación hunde aún más el déficit de capital ya que podría estar ahora situado en poco más del 1% frente al 6% que es el mínimo exigido. En el momento de la intervención estaba en el 3,4%. El Banco de España ha reconocido que Cajasur necesita, al menos, 523 millones para equilibrar el capital. Tras realizar un informe previo, está previsto que el dinero llegue a Cajasur en unos días.

Con las nuevas pérdidas, la situación se agrava. Por eso, algunas fuentes comentaron que se pretendía realizar la subasta en menos de un mes para evitar más deterioro. Sin embargo, otras fuentes descartaron que pueda terminarse antes de tres o cuatro meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 2010