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El dominó caníbal o cómo zamparse la obra del otro

Murcia luce músculo cultural con otra edición de su bienal

Puedes tener buenas fichas. Pero con eso no basta. Necesitas encajar tu fuerza con la de la placa anterior. Si no te descargas del todo, si no te quedas en blanco, pierdes. Así es, en cierta forma, el dominó y así es, casi como un juego con referencias a la memoria y a la antropofagia, el planteamiento para este año del PAC de Murcia, la bienal que organiza la prolífica consejería de Cultura de la región y que este año cuenta con el comisario mexicano Cuauhtémoc Medina.

Siete artistas desfilan durante todo el año por un único espacio (la sala Verónicas, una iglesia conventual de estilo barroco del siglo XVIII) y deben decidir qué utilizan de la obra de su predecesor. Eso es Dominó caníbal. Tienen que devorarlo hasta dónde quieran. "La intención de la exposición tiene que ver con obligar al diálogo entre los artistas. Aunque sea la absorción por la violencia. Y así tiene una estructura de continuidad y los artistas tienen que verse los unos con los otros", explica Medina. Además, el tema del canibalismo se enlaza con la temática del colonialismo tan presente en esta bienal.

Cada artista tiene que aprovechar el trabajo del anterior para iniciar el suyo

Un vídeo basado en el viaje de Walter Benjamin es la pieza expuesta ahora

Desde el pasado miércoles, los neoyorquinos The Bruce High Quality Foundation (BHQF)se han instalado en la sala. Son un grupo supuestamente anónimo de artistas (la mayoría veinteañeros y afincados en Brooklyn) que basan su actividad en la preservación del legado de un presunto escultor muerto (el tal Bruce). El caso es que ni el escultor en cuestión existe ni ellos son tan anónimos, pero están arrasando en Nueva York. El Whitney les invitó a su última bienal y ellos, además de su aportación, decidieron montar su propia muestra en el SoHo. La llamaron, claro, Brucenial. Y un poco más, como reseñó The New York Times, y se comen al padre. Además, han montado su propia escuela de arte en Tribeca.

Su montaje se llama Sunless. Está inspirado en la película homónima de Chris Marker (Sans soleil) y, nada menos, que en la huida del pensador Walter Benjamin de los nazis. Así, un número indeterminado de miembros de (BHQF) se subieron a un coche en París y condujeron hasta Murcia, haciendo una importante y simbólica parada en Portbou, donde se cruzaron los caminos de los republicanos que huían de España y el de Benjamin.

Los artistas han decidido no conservar nada del montaje anterior, y han colocado una pantalla en medio de la sala donde un vídeo de 20 minutos en loop muestra el viaje que realizaron. La inquietante música de los créditos de la película de Marker atornilla al visitante a un trozo de asfalto pegado en el suelo. Tras la muestra de BQHF, llegarán Kedell Geers, Tania Bruguera, Rivane Neuenschwander y Francis Alÿs. Veremos quién devora a quién.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de mayo de 2010