Crítica:Crítica
i

El armario vasco

Una película en euskera, ambientada en San Sebastián, en clave realista y tono de melodrama romántico, sobre el (re)descubrimiento homosexual de una mujer de 70 años al lado de una antigua amiga a la que no veía desde 50 años atrás. Desde luego, el carácter a contracorriente de la propuesta de los debutantes en el largo de ficción Jon Garaño y José Mari Goenaga hace de 80 egunean (80 días) una de las películas más insólitas del cine español reciente.

Garaño y Goenaga, notables cortometrajistas por separado (On the line, del primero, y Tercero B, del segundo, han ganado decenas de premios), demuestran que la homosexualidad como realidad social normalizada ha llegado a España para quedarse. La sencillez y la credibilidad con la que cuentan el proceso de enamoramiento entre una profesora de música al borde de la jubilación y un ama de casa tras un encuentro en un hospital son de una apabullante cotidianidad. Los gestos, el lenguaje, las actividades, las reacciones, los resbalones y hasta las miradas cabizbajas son percibidos por el espectador con sonrisa cómplice, entre otras cosas por la excelente interpretación de Itziar Aizpuru y Mariasun Pagoaga.

80 EGUNEAN

Dirección: Jon Garaño, José Mari Goenaga.

Intérpretes: Itziar Aizpuru, Mariasun Pagoaga, José Ramón Argoitia.

Género: romance. España, 2010.

Duración: 105 minutos.

Sin embargo, transcurridos dos tercios, y llegado el momento cumbre, la película pierde fuelle. La apuesta por el enredo de la última parte no parece la decisión más acertada y el tratamiento dramático del tercer vértice del triángulo de ningún modo resulta justo con el personaje. Es entonces cuando, a fuerza de preguntarse, se llega a la conclusión de que quizá hubiese sido mejor, como ocurría en la reciente Nacidas para sufrir, apostar por el cariño, y no por el amor, como base de la relación. Porque si no, quedan demasiadas preguntas pendientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de mayo de 2010.