La defenestración de Garzón

Botín declara en el Supremo que los fondos del Santander no fueron a Garzón

El banquero reitera que el interés de los cursos era la relevancia de los ponentes

El presidente del banco Santander, Emilio Botín, declaró ayer ante el juez instructor del Tribunal Supremo Manuel Marchena que nunca habló de temas económicos con el juez Baltasar Garzón en relación con el patrocinio de dos cursos dirigidos por el juez en la Universidad de Nueva York en 2005. El pasado 15 de abril acudió a declarar por esta causa Garzón.

Botín llegó al Tribunal Supremo para explicar cómo se concretó el patrocinio de los cursos dirigidos por el juez Garzón y en los que participaron medio centenar de ponentes, desde ex presidentes de Gobierno hasta premios Nobel.

En líneas generales, el presidente del Santander corroboró las declaraciones del jefe de la oficina del banco en Nueva York, Gonzalo de las Heras, en el sentido de que el patrocinio se cerró con la Universidad de Nueva York y el banco sólo se preocupó de los asistentes a los cursos y no del montante económico, del que nunca se habló con Garzón.

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Marchena interrogó a fondo al banquero buscando cualquier resquicio que le permita sentar en el banquillo a Garzón, también por este asunto. En ese sentido, incluso llegó a preguntar a Botín si le anunciaron de forma anticipada la querella que iban a presentar contra él o si tuvo noticia, por algún "canal informal" de que podía ser querellado en septiembre de 2006. El banquero respondió que no.

Botín explicó que cuando se financiaron los cursos dirigidos por Garzón, él creía que ya se habían despachado las más de 30 querellas interpuestas contra él por los antiguos administradores de Banesto. En la Audiencia Nacional quedaban un par de procedimientos, pero ninguno lo llevaba Garzón. Según Botín, en ningún momento se le pasó por la cabeza que algún día iba a haber otra querella contra el banco y que le correspondería a Garzón.

A preguntas del instructor, el presidente del Santander ratificó que fue el director de la oficina de Nueva York, Gonzalo de las Heras, quien sometió a su consideración la propuesta de financiar los dos cursos de la Universidad de Nueva York. No hablaron sobre pagos a ninguna persona en particular. Botín matizó que él dio el visto bueno al patrocinio del curso con independencia de que su promotor fuera Garzón. Pero por razón de la cuantía, el patrocinio lo aceptó Gonzalo de las Heras, porque estaba facultado para comprometer esa cantidad. La iniciativa resultó tan interesante, explicó el banquero, que con posterioridad hicieron un convenio para hacer estables esas relaciones. En la actualidad, el Santander mantiene convenios similares con 800 universidades en 25 países de todo el mundo.

Preguntado si en algún momento se planteó la posibilidad de que parte de los fondos comprometidos con la universidad tuvieran como destino, directa o indirectamente, el patrimonio personal de Garzón, Botín replicó: "No, en absoluto". El testigo reiteró que el interés por los cursos radicaba en la posibilidad de establecer una forma de acuerdo con la Universidad de Nueva York.

En otro momento, el presidente del Santander negó que tuviera relación de amistad con Garzón. Dijo que le conoció cuando el juez era secretario de Estado del Plan Antidroga, en el Gobierno de Felipe González. Fue Botín quien pidió el encuentro para comentar las medidas acordadas por su banco contra el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. Después ha coincidido esporádicamente con él en actos, siempre delante de terceros, y ha asegurado que no tienen una relación de amistad.

Sobre las cartas remitidas por Garzón, y encabezadas con un "Querido Emilio", Botín explicó que él, como presidente del banco, envía a diario docenas de cartas con ese encabezamiento u otra fórmula de estilo similar a personas a las que no conoce de nada.

En relación con una supuesta cantidad abonada a Garzón por Cepsa, Botín dijo que había visto esa noticia en la prensa y le había sorprendido, pero que no había hecho ninguna gestión sobre su veracidad. Explicó que por entonces, el Santander tenía el 33% de Cepsa pero que las decisiones se adoptaban en función de que el capital mayoritario era de la firma francesa Total.

El instructor declaró improcedentes dos preguntas del abogado Mazón, una sobre un procedimiento seguido en Miami a la viuda de Pinochet, y otra sobre si el Santander patrocinará a Garzón en los cursos de la Universidad de Santander el próximo verano.

El instructor ha citado para el día 26 de mayo al vicepresidente del Santander, Alfredo Sanz; para el día 2 de junio al ex presidente de Cepsa, Carlos Pérez de Bricio, y para el día 10 a la subdirectora del Centro Rey Juan Carlos de la Universidad de Nueva York, Laura Turégano.

El presidente del banco Santander, Emilio Botín, a su llegada, ayer, al Supremo para declarar como testigo en la causa contra Garzón.
El presidente del banco Santander, Emilio Botín, a su llegada, ayer, al Supremo para declarar como testigo en la causa contra Garzón.SAMUEL SÁNCHEZ

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