Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La UPF impartirá en septiembre el primer máster en abogacía

Los letrados deberán superar un examen para ejercer a partir de octubre de 2011

Para ser abogado a partir de octubre de 2011 no bastará con la carrera de derecho como hasta ahora, en que con el título en la mano se puede acudir, por ejemplo, a presentar un recurso en el Tribunal Supremo sin ningún impedimento legal. Para entonces hará falta, además, superar un examen y un máster en prácticas en un despacho de abogados de una manera que todavía está pendiente de reglamentación.

La Universidad Pompeu Fabra (UPF) se adelanta un año a esa obligatoriedad y a partir del próximo mes de septiembre impartirá el primer máster en abogacía de España de este tipo, según aseguran los organizadores, en colaboración con cuatro de los despachos de abogados más importantes de Barcelona: Garrigues, Roca i Junyent, Uría Menéndez y Cuatrecasas Gonçalves Pereira.

"Va dirigido a las promociones recientes que quieran competir en el mercado y que deseen tener esos estudios superiores, aunque todavía no sean obligatorios", asegura Ramon Ragués, catedrático de Derecho Penal de la UPF y director del máster. Son 750 horas con un bloque obligatorio de litigación y asesoramiento jurídico a empresas y otra parte optativa, en clases impartidas por el profesorado de la facultad de derecho y por los abogados de los despachos citados, que, además de patrocinar el máster, participan en el diseño de las asignaturas y en la organización.

Para acceder al curso hará falta un buen expediente académico y un correcto dominio del inglés porque está pensado para alumnos que podrían acabar en esos despachos y pleitear en cualquier jurisdicción o dedicándose a la asesoría de empresas. Y en una Europa sin fronteras no se puede pasar de la esquina si se quiere ser abogado, como ocurre con tantas otras profesiones.

El máster dura un curso escolar entero y los promotores advierten de que "se trata de pasar un año en régimen de exclusividad y máximo nivel de exigencia" para adecuar el perfil de los alumnos al que solicitan los despachos.

Además, los alumnos pasarán un trimestre de prácticas en esos bufetes y todo indica que tienen muchos números de acabar allí si superan con éxito el máster. Los promotores afirman que "como se espera de una universidad pública", se ofrecen becas para no desincentivar a ningún buen estudiante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2010