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Muere en un ataque con misiles el líder de Al Qaeda en Irak

La comisión electoral ordena el recuento de votos en Bagdad

"Un golpe potencialmente devastador para Al Qaeda en Irak". El Ejército de Estados Unidos describió así ayer la muerte del supuesto líder de la organización islamista en el país árabe. Los cuerpos de Abu Ayub al Masri, jefe de Al Qaeda, y de Abu Omar al Baghdadi, comandante de otro grupo yihadista, fueron hallados bajo los escombros de una casa bombardeada con misiles el pasado domingo en la zona de Tahr-Thar, unos 80 kilómetros al norte de Bagdad.

En 2006, Al Masri, presumiblemente de nacionalidad egipcia, sucedió a Abu Musab al Zarqaui como líder de Al Qaeda en Irak, tras la muerte de este en otra operación militar estadounidense.

"El Gobierno iraquí querrá presentar esta operación como un asunto de gran relevancia, pero que ello mejore la situación de seguridad en Irak está por ver. Es difícil también saber quién pertenece a Al Qaeda porque las alianzas cambian de un día para otro. Alguien puede decir que pertenece a Al Qaeda un día y a los Hijos de Irak, organización respaldada por EE UU, al día siguiente", opinó Gareth Stansfield, del Think Tank Chatham House.

"En este momento, Al Qaeda es un grupo muy deslavazado, sin jerarquía. Es más un grupo de individuos al que une una interpretación del islam, por lo que este último acontecimiento no supondrá una gran diferencia", añadió el analista Peter Harling, de International Crisis Group.

Si en el campo militar la situación es confusa, en el ámbito político también se ciernen nubarrones. La Comisión Electoral ordenó ayer que se recuenten los 2,5 millones de papeletas del distrito de Bagdad, que eligió a una quinta parte de los 325 diputados en las elecciones del 7 de marzo. El apretadísimo resultado -91 escaños para la coalición multiconfesional de Iyad Alawi frente a los 89 del partido Estado de Derecho, del primer ministro Nuri al Maliki- propicia cualquier tipo de coalición, y un ligero baile en la atribución de asientos puede cambiar los equilibrios políticos en favor del actual jefe de Gobierno.

Los rivales de Al Maliki observan el nuevo recuento como una muestra de la influencia de Al Maliki sobre el poder judicial y como un intento de revertir la victoria de la Lista Iraquí, la formación de Alawi. "Esta decisión tendrá consecuencias que cuestionarán la legalidad de las elecciones y amenazarán todo el proceso político", advirtió Haider al Mulla, dirigente de la Lista Iraquí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de abril de 2010