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Catástrofe en China

China revive la pesadilla de un terremoto

Un nuevo seísmo en el oeste del país causa más de 580 muertos y 10.000 heridos - El Gobierno de Pekín moviliza al Ejército para auxiliar a las víctimas del temblor

La pesadilla del terremoto de Sichuan, registrado en mayo de 2008, volvió a resurgir ayer en China. Un temblor de tierra de al menos 6,9 grados en la escala Richter sacudió la provincia occidental de Qinghai, con un saldo de víctimas que anoche se situaba en 589 muertos y más de 10.000 heridos, según la agencia Xinhua y otras fuentes oficiales. Se teme que la cifra aumente, ya que muchas personas quedaron sepultadas bajo los escombros, entre ellas, estudiantes en varias escuelas. La población civil y el Ejército luchaban para rescatar a posibles supervivientes en difíciles condiciones debido a la falta de excavadoras, el fuerte viento y las bajas temperaturas reinantes en esta zona de gran altitud en la meseta tibetana. Los hospitales estaban desbordados y algunos carecían de productos sanitarios básicos, como suministro de suero.

El Dalai Lama ha enviado un mensaje de solidaridad a los damnificados

La televisión china mostró a soldados cavando con palas entre los muros

"Veo a gente herida por todos lados, muchos sangran por la cabeza", dijo un funcionario llamado Zhuohuaxia desde el municipio de Jiegu (Gyegu, en tibetano), donde el 85% de los edificios se derrumbó, según Xinhua. El seísmo desmoronó las viviendas de adobe y madera de una planta, características en esta región. Los inmuebles de varios pisos resistieron mejor, pero algunos también resultaron destruidos, entre ellos el que aloja al Gobierno del condado de Yushu, donde se situó el epicentro. Yushu, a unas 12 horas por carretera de la capital provincial, Xining, tiene una población de unas 100.000 personas, la mayoría pastores y campesinos, diseminados en una gran extensión.

La televisión china mostró a soldados cavando con palas entre los muros. No es fácil que las excavadoras lleguen a la zona, ya que las carreteras han resultado muy dañadas. Al menos cinco personas murieron en la vecina provincia de Gansu. El Gobierno afirmó que ha ordenado el envío urgente de 5.000 tiendas de campaña, 50.000 abrigos y 50.000 mantas. La región se encuentra a unos 4.000 metros de altitud, y las temperaturas caen bajo cero por la noche. Miles de personas se han quedado sin techo. La Administración para Terremotos dijo que han dado órdenes para que se desaguara un embalse en el que se produjeron grietas, con el fin de prevenir una inundación.

El temblor, que se produjo a las 7.49 de la mañana (seis horas menos en la España peninsular), tuvo una magnitud de 6,9 en la escala de Richter, según el Servicio de Medición Geológica de Estados Unidos. La Administración china cifró su escala en 7,1. El epicentro se situó en la cadena montañosa que divide Qinghai de la región autónoma de Tíbet, unos 375 kilómetros al sureste de la ciudad minera de Golmud, y a unos 10 kilómetros de profundidad. El seísmo registrado en la vecina provincia de Sichuan en 2008 tuvo una magnitud de 7,9 y provocó unos 87.000 muertos y desaparecidos. Qinghai tiene una superficie equivalente a 1,4 veces la de España y una población de 5,6 millones de personas.

El temblor desplomó algunas escuelas. Grupos de estudiantes de centros de enseñanza de formación profesional quedaron atrapados bajo los escombros, aunque la mayoría consiguió escapar de los edificios. El derrumbe generalizado de colegios al lado de edificios vecinos que se mantuvieron en pie, durante el desastre de Sichuan, provocó numerosas protestas entre los padres de los miles de alumnos que resultaron muertos. Muchos familiares de los niños apuntaron a la corrupción como causa de la construcción defectuosa de las escuelas.

El terremoto de ayer estuvo acompañado de una serie de réplicas de fuerte intensidad. Se registraron seis temblores en menos de tres horas, todos menos uno de cinco o mayor magnitud. Qinghai experimenta más de cinco seísmos al año de una magnitud superior a cinco, aunque normalmente no causan mucho daño, ya que esta provincia, de grandes mesetas desiertas y montañas, tiene una densidad de población muy baja. Gran parte de sus habitantes son de la etnia tibetana.

Cuando la tierra comenzó a temblar, los residentes de Yushu echaron a correr para escapar de sus viviendas. Casas, estaciones de servicio, postes de la luz y templos se vinieron abajo, según relataron vecinos. También se produjeron algunos corrimientos de tierra. "Casi todas las casas de adobe y madera se hundieron. Había tanto polvo en el aire que no se podía ver nada. El pánico era total. La gente lloraba en las calles", relató Ren Yu, director del hotel Yushu en Jiegu, principal población del condado, informa Associated Press. Más de 100 clientes del establecimiento, que sólo resultó levemente dañado, fueron evacuados a espacios abiertos, como plazas públicas. "Sacamos a 70 personas de otros edificios, pero algunas murieron camino del hospital", añadió.

El Gobierno ha enviado al viceprimer ministro Hui Liangyu para supervisar los trabajos de rescate. Más de 5.000 soldados, miembros del servicio sanitario y otros integrantes de equipos de salvamento fueron movilizados para unirse a los 700 soldados que ayer trabajaban en el lugar. El líder espiritual budista Dalai Lama, que es reverenciado por los tibetanos y denostado por el Gobierno chino que le acusa de separatista, envió un mensaje de solidaridad a los afectados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de abril de 2010