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Reportaje:

Turismo sin rascar bolsillos

Los trucos para viajar gastando menos se popularizan por la crisis - El 76% de las plazas hoteleras están ocupadas esta Semana Santa

La escasez agudiza el ingenio. Crisis no es sinónimo de quedarse en casa durante las vacaciones de Semana Santa porque, a falta de dinero, los trucos y el consumo racional alcanzan su esplendor en el ámbito turístico.

Joan y Mara explican que la amistad es la clave para no arruinarse y viajar. Esta pareja joven lleva tres días en casa de dos amigos de Bilbao, a los que a su vez han prestado su hogar barcelonés. "Somos turistas, vamos al Guggenheim, pero tenemos la sensación de vivir de verdad aquí", indican a la sombra del museo. Hoy, al mediodía, se reunirán en Zaragoza con la otra pareja en un restaurante, "para el intercambio de llaves y ponernos al día".

No muy lejos, dos chicos muestran orgullosos que sus vacaciones dependen de 150 euros, los únicos que tienen para recorrer Euskadi en un fin de semana, porque el resto está guardado a buen recaudo para viajar en verano. Tres jóvenes inglesas optaban el sábado por la noche por el botellón y el calimocho en una plaza vitoriana, "así conocemos gente y podemos invertir el dinero en otras cosas".

Pasar una noche en el País Vasco puede costar entre 15 y 900 euros

Museos como el Guggenheim o el Artium abrirán hoy sus puertas pese a ser lunes

Mientras que los jóvenes optan por mimetizarse con el entorno como la mejor manera para unas vacaciones sostenibles sin dejar temblando la cuenta bancaria, las familias parecen mostrarse más afines al ahorro tradicional: gastar en hoteles, pero, eso sí, "bocadillos para comer y el minibar, ni mirarlo", explica un padre de familia madrileño. Por ahorrar, se ahorra hasta en consigna y no son pocos los que arrastran la maleta al Guggenheim, museo que, como el Artium vitoriano, aprovechará el tirón de la Semana Santa y permanecerá abierto durante el día de hoy.

En las tiendas de souvenires no atisban una caída de las ventas. "Son compras pequeñas, para eso parece que siempre hay dinero", apuntan con alivio.

Pernoctar en Euskadi puede costar 15 euros, pero este precio está limitado a los albergues juveniles con habitaciones para más de diez turistas. El ahorro es posible, pero también hay oferta para los bolsillos pudientes. El hotel María Cristina de San Sebastián ofrece habitaciones que rondan los 900 euros la noche y el Ercilla bilbaíno rebasa en algunos casos los 500 euros y aún así, muchas de ellas,estaban ocupadas. Durante esta Semana Santa, el 76% de las plazas hoteleras han sido reservadas. Desde el Meliá Bilbao explican que los precios han vuelto a bajar, aunque menos que en 2009. Los establecimientos hoteleros ofrecen sus servicios con los precios de hace cinco o seis años.

Las ofertas tratan de atraer turistas por estancias más prolongadas y se han creado paquetes que incluyen entradas a los museos. Sin embargo, el visitante habitual sigue siendo aquel que deja una localidad vasca para pasar el día en algún lugar recóndito de Euskadi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de abril de 2010