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COLUMNA

¡Manifiéstate!

No fui a la manifestación de los manteros, pero no me pienso perder la de los empresarios. Sólo espero las consignas de Gerardo Díaz Ferrán, desprestigiado presidente del gremio, para conocer fecha, hora y recorrido, recibir las consignas adecuadas para corear durante la marcha y conocer el diseño de las pancartas. También quiero detalles sobre la uniformidad requerida, pues a una cita de este género no se puede ir de trapillo ni con zapatillas deportivas. Aunque las zapas sean muy útiles si hay que correr delante de los guardias, se supone que ésta será una mani de guante blanco, sin cargas ni carreras. Claro que es posible que los organizadores empresariales tengan preparada una sorpresa y aconsejen a los participantes que se envuelvan en harapos y se desmelenen para ofrecer imagen de desvalimiento e inspirar la compasión gubernamental: "Miren cómo nos ha dejado Zapatero". Comparecer desnudos como los que protestan contra la fiesta de los toros, o el exterminio de los bebés foca, eso sí que sería una performance en toda regla que causaría un extraordinario impacto mediático, que es de lo que se trata.

Esperanza Aguirre ha reservado la emblemática fecha del 2 de mayo para su 'rebelión simbólica'

No sé si los de la CEOE tienen previsto fletar autobuses y repartir bocadillos de sushi a sus colegas de provincias, aunque estaría bien que fueran ya reservando suficientes plazas de aparcamiento donde puedan dejar sus Ferraris y sus Mercedes a buen recaudo. Otra sugerencia a los compañeros: no dejen que don Gerardo se ocupe de la logística de la operación, entreténgale con cualquier cosa, por ejemplo preparando su discurso reivindicativo en un tono entre épico y elegíaco: "Si es así como el Gobierno trata a sus empresarios no merecería tener ninguno", "Marchemos juntos y yo el primero por la senda de la insumisión" o "No enviamos a nuestros contables a luchar contra estos elementos". Si dejan que don Gerardo se ocupe de los números lo más probable es que nunca les acaben de cuadrar las cuentas.

Dispuesto a conseguir una plaza como asesor de la gran manifestación, sugiero también que propongan a Instituciones Penitenciarias que les den el día libre a los empresarios que sufren penas de cárcel para que puedan asistir a la concentración y hacer bulto. Últimamente hay muchos huecos entre las filas empresariales y no hay día que los periódicos no amanezcan con nuevas noticias sobre la detención de nuevos capos de empresa acusados por corrupción y fraude. Alquilar un avión, por ejemplo, para traer a Madrid empresarios baleares parece un despilfarro, aunque el avión sea reciclado de Air Comet; que vengan en sus yates y luego alquilen un taxi, seguro que caben.

Como recomendación final les aviso para que señalen cuanto antes la fecha de la convocatoria, pues el calendario madrileño de manifestaciones, de la temporada primavera-verano, está saturado y al borde del colapso, y no deben quedar días libres por lo menos hasta el 15 de agosto, que es una fecha impropia y de poco calado mediático.

Fuentes dignas de toda sospecha me han confirmado que Esperanza Aguirre ha reservado la emblemática fecha del 2 de mayo para su rebelión simbólica contra la subida del IVA, rebelión devaluada a simple movilización por consejo del mismísimo ZP, en pro de lo políticamente correcto. Las rebeliones se hacen por la izquierda y desde fuera de las instituciones, las movilizaciones pueden venir de cualquier parte y confluir en la Puerta del Sol.

A Gallardón le toca sufrir las consecuencias. Dificultosa tarea la de procurar que no coincidan en sus recorridos una manifestación de empresarios y otra de trabajadores afectados por los ERES de sus empresas. La saturación del calendario festivo reivindicativo vuelve a poner de actualidad aquella vieja y desquiciada idea del manifestódromo que nunca llegó a concretarse, como la del putódromo, ya que los manifestantes y las prostitutas necesitan exhibirse por lugares muy transitados para ser vistos y oídos. Sin un gran esfuerzo de imaginación sería muy difícil llenar las gradas y las explanadas de un manifestódromo; la programación debería realizarse con mucha antelación y promocionarse por todos los medios.

Convocar una manifestación de taurófilos a las cinco de la tarde y una de taurófobos para las cinco y cuarto daría pie a un vistoso espectáculo. También deberían imponerse categorías y dejar para los domingos los grandes eventos, que deberían siempre estar acompañados por bandas de música, pirotecnia y degustaciones gratuitas. La rebelión de Esperanza podría abrir la temporada con una representación al estilo del Motín de Aranjuez que se escenifica todos los años en esa localidad. Ya nos dirá la amotinada mayor de qué tenemos que disfrazarnos esta vez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010